IBIZA | REDACCIÓN
El presidente del Consell de Formentera, Jaume Ferrer, anunció ayer a través de una declaración institucional que ya ha solicitado una reunión con su homólogo en Ibiza, Xico Tarrés, y la alcaldesa de Vila, Lurdes Costa, para retomar la negociación sobre la inclusión de Formentera en la declaración Patrimonio de la Humanidad de Ibiza. Ferrer explica que desde la creación de la conselleria de Medio Ambiente de Formentera, la institución ha mantenido contactos y ha realizado gestiones con todas las instituciones implicadas para compartir la gestión de los bienes incluidos en la declaración ´Ibiza biodiversidad y cultura´. «Se encuentran en un área natural que compartimos y, por tanto, consideramos que es necesaria la intervención de todas las instituciones en su gestión y que las dos islas sean reconocidas en la declaración», justifica Ferrer en su primera intervención tras la polémica de la actuación del Consell de Formentera ante los inspectores de la Unesco.
Jaume Ferrer señala que esta reivindicación se ha tramitado por los canales que corresponden, primero contactando con las instituciones de la isla, y después a través de la conselleria balear de Cultura, que, según el presidente, le ha dado «el visto bueno», aunque le ha pedido que se lleve a cabo de forma consensuada con el Consell. «Consideramos razonable esta petición, por lo que ya he solicitado al presidente del Consell y a la alcaldesa de Vila que se retomen los contactos», indica.
Ante la polémica que ha creado la intervención de la delegación de Formentera ante los inspectores de la Unesco, el presidente destaca que no existe ninguna confrontación institucional. «Sería absurdo e irresponsable entre los gobiernos de dos islas hermanas. El Consell de Formentera garantiza que no buscará ni promoverá nada que no sea la colaboración más estrecha con un gobierno amigo», señala, al tiempo que defiende que su gobierno realiza sus consideraciones al patrimonio que comparte con Ibiza desde «la responsabilidad, el rigor y la lealtad institucional».
Sobre el proyecto de ampliación del puerto de Vila, Ferrer asegura que no tiene nada que decir al respecto, ya que sólo interviene en aquello que pueda afectar directamente a Formentera. «Tenemos la obligación de hacerlo», dice con respecto al vertido de lodos dragados en es Botafoc en alta mar debido a que, a su entender, podría afectar al litoral de Formentera y la Reserva Marina. Abunda en que las explicaciones que le ha dado la Autoridad Portuaria no han resuelto «las importantes dudas» que esta parte del proyecto le generan. «Esta falta de garantías nos generó una preocupación que ya trasladamos a la Autoridad Portuaria, e hicimos lo propio con los inspectores de la Unesco porque era nuestra obligación como políticos». «Tenemos la responsabilidad ante el pueblo de Formentera de velar por la preservación de nuestro territorio y de nuestro patrimonio natural, que incluye los fondos marinos», recalca, para cerrar su intervención deseando que la Unesco mantenga la declaración Patrimonio de la Humanidad de Ibiza y que Formentera pueda participar de ella como le corresponde por «justicia».