IBIZA | A. P.
Los empresarios de la construcción están «muy preocupados» y temerosos ante un futuro que no se vislumbra «nada prometedor», afirman. En la actualidad, las empresas sobreviven con trabajos de poca entidad y presupuestos limitados a la espera de que durante el próximo año mejore la situación. Sin embargo, según Pablo Arriba, no existe ningún dato que haga prever la existencia de una pronta recuperación de la actividad constructora, lo que acrecienta la preocupación e incertidumbre, especialmente entre las empresas más pequeñas.
«La salida de la crisis la marcará la confianza que adquiera la sociedad», explica Arriba, quien considera que el dinero «no desaparece» y que en cuanto se incremente el consumo volverá la actividad en la construcción.
El empresario augura, por otra parte, que Ibiza podría ser uno de los primeros puntos de España en recuperar la actividad económica en general, ya que en el momento en que se repongan las economías europeas, los inversores extranjeros «mirarían hacia Ibiza para construir su vivienda o residencia, que quedó detenida por falta de dinero o de confianza en el futuro. Ahora hay inversiones que esperan a que mejoren las circunstancias, por este motivo creo que Ibiza podría comenzar antes la recuperación no económica», señala.
Los empresarios consideran que la rehabilitación de viviendas antiguas «es una necesidad que debería tenerse en cuenta tanto para dinamizar la construcción como para facilitar la mejora parea el propietario. En este sentido, debería flexibilizarse la normativa para que la gran cantidad de casas que se construyeron hace años en Ibiza pudieran ahora reformarse o renovarse completamente», recalca Arriba.