IBIZA | A. P.
«La actividad de la construcción ha caído un 60 por ciento con respecto al año pasado y está prácticamente detenida, sobre todo en lo que respecta a los edificios de promoción de viviendas. Sobreviven algunas empresas gracias a la construcción de casas aisladas», asegura el presidente de la asociación pitiusa de constructores, Joan Roig.
No obstante, la actividad del sector en Ibiza y Formentera se ha mantenido por encima que en Mallorca y Menorca, según aseguró el presidente del sector de Balears, Manuel Gómez, en una reciente visita a la isla. Roig remarcó que la actividad en el resto de las Islas «cayó en picado», aunque añadió que «esto no es consuelo, porque hay muchos empresarios que no trabajan nada y esta situación se puede alargar todavía varios meses», subrayó.
El presidente del sector pitiuso considera que la construcción en Ibiza no frenará su caída hasta mediados de 2010, por lo menos. «Veremos luego si realmente podemos salir de la crisis, ya que para este invierno esperamos tocar fondo y a partir de ahí, volver a trabajar más en serio que hasta ahora», remarca Roig. Mientras tanto, las empresas que mantienen su actividad centran sus obras en las reformas y rehabilitaciones de viviendas antiguas y obsoletas, según explicó el constructor y ex presidente del sector, Pablo Arriba.
Sin embargo, tanto Roig como Arriba coinciden en asegurar que la lentitud de los ayuntamientos en la concesión de licencias de obras para la reforma impide realmente la recuperación de la actividad en el sector. «Es un tema antiguo, hay retrasos que son de hace mucho tiempo. Los ayuntamientos son extremadamente lentos y esto dificulta el trabajo y que el sector salga adelante. Si se agilizaran las licencias habría más dinamismo en el mercado», asegura Roigás rapidez a la concesión de licencias especialmente para las reformas simples que no impliquen grandes obras. «La instalación de una pérgola o la reforma de un cuarto de baño se retrasa a veces sin saber muy bien por qué», explica el constructor, quien lamenta también que existan las demoras en la concesión de los permisos de obras «que están claras y no vulneran ninguna normativa o moratoria urbanística».
Obra pública para 2010
Los empresarios añaden que a pesar de que hace tiempo que han llamado la atención acerca de este problema, continúa sin solucionarse «porque los ayuntamientos solicitan un montón de cosas antes de autorizar la construcción, sin saber muy bien por qué ponen tantas trabas», recalcan.
El trabajo que se perfila con una mayor posibilidad de ejecución para el próximo año es el de obra pública, relata Arriba. «Lo que ocurre es que la mayor parte de trabajos se ejecutarán por parte de empresas de fuera aunque luego se subcontraten empresas locales. A pesar de que esto no es lo mejor, siempre que haya algo más de trabajo es positivo», señala Arriba. Para 2010 podría comenzar el nuevo hospital de Can Misses y en este caso, supondría «una de las cinco obras mayores de España», según Arriba. «A un caramelo así acudirán empresas de todas partes».
Asimismo, el constructor insistió en que las reformas y acabados en casas unifamiliares es lo que ha permitido mantener una actividad por encima de Mallorca y Menorca. «La obra nueva está muy paralizada actualmente, pero algunas empresas mantienen el trabajo gracias a estos trabajos, que no suelen ser de gran envergadura», remarca Arriba.
Los empresarios tienen garantizado el trabajo sólo a un plazo limitado a dos o tres meses, por lo que en general resulta «complicado» mantener las plantillas de empleados, muchos de los cuales eran ya fijos debido a su cualificación profesional y antigüedad de sus puestos de trabajo.
Desánimo y desconfianza
Los empresarios tienen miedo del futuro porque no ven una salida a la crisis. Existen previsiones de que a mediados de 2010 la situación mejorará, pero en realidad nadie lo sabe de forma segura.