IBIZA | REDACCIÓN
Eivissa pel Canvi (ExC) emitió ayer un comunicado en el que afirma que sus dirigentes, encabezados por su portavoz, Josep Maria Garí, «dejaron claro a los representantes de la Unesco, Icomos y UICN que la primera prioridad de esta formación es la protección, mantenimiento y recuperación de los valores culturales y naturales que motivaron el reconocimiento de Patrimonio de la Humanidad en 1999, como la mejor forma de salvaguardar esta distinción que es motivo de orgullo para todos los ibicencos».
De este modo, ExC sale al paso del «desmesurado e inexplicable interés de personas y grupos por generar crispación política en torno a la visita de la misión de la Unesco para analizar el impacto del proyecto del puerto sobre los bienes declarados Patrimonio de la Humanidad».
La nota señala que la posición de Eivissa pel Canvi consiste en que «la reforma y reordenación del puerto debería hacerse con el proyecto que menos afecte a la autenticidad e integridad de los bienes declarados Patrimonio de la Humanidad y su entorno de protección; obviamente, para ExC este proyecto es el que aprobó su asamblea general y que la opinión pública conoce», en alusión a la versión que defiende dicha formación.
Elección
En todo caso, Eivissa pel Canvi admite que, «llegado el caso, entre mantener la declaración Patrimonio de la Humanidad concedida a Ibiza o construir el puerto en es Botafoc, ExC no tiene ninguna duda sobre cuál sería su elección: el patrimonio es más importante».
Del mismo modo, esta formación política también considera prioritario «recuperar la fachada de la Marina para los ciudadanos y visitantes». Por ello, denuncian que la Autoridad Portuaria «condicione toda la mejora a la construcción de las plataformas de es Botafoc».
En cualquier caso, ExC cree que «la crispación sobre este tema no puede beneficiar a nadie y por ello reclama que se acaben los ataques contra su portavoz y el conjunto de representantes democráticos de esta formación, y que se evite la confrontación con las entidades que legítimamente se oponen a la reforma del puerto promovida por la Autoridad Portuaria».