IBIZA | A. P.
El zoólogo Jordi Sargatal explicó ayer en el Club Diario de Ibiza cómo mantener los bosques limpios de matorral con la utilización de distintas razas de ganado autóctono y aseguró que «es la solución más eficaz y barata para evitar los incendios devastadores que frecuentemente asolan distintas zonas de Cataluña».
Sargatal (Figueres, 1957) es un naturalista que contagia afición por el medio natural y los animales. Entre 1984 y 1998 fue director del Parque Natural Aiguamolls de l´Empordà (Cataluña), tras haber luchado como activista por la conservación de este espacio.
En 1992 inició la publicación del ´Handbook of the Birds of the World´ (Lynx), una enciclopedia que reúne las 10.000 especies de aves que hay en el mundo. Le gusta viajar a los lugares más remotos para ver aves y mamíferos.
En la conferencia que ofreció ayer sobre el proyecto ´Guardabosques, gestión forestal con ganadería´, el experto explicó que hace 15.000 años los mamut y otros hervíboros salvajes se ocupaban de limpiar los bosque y más tarde, con la domesticación, fueron las cabras, ovejas y cerdos los que llevaron a cabo esta función.
En la actualidad, la ganadería extensiva ha ido desapareciendo en Cataluña y por este motivo aumenta abundantemente el matorral y la vegetación del sotobosque por lo que los incendios forestales crecen a menudo hasta alcanzar dimensiones gigantescas.
«Lo mejor es la prevención y para ello no hay como los pastoreos que se llevaban a cabo antes con ganado caprino y ovino y ahora se intenta recuperar desde distintas iniciativas ecologistas», remarcó.
En la conferencia, organizada por la Federación pitiusa de razas autóctonas, explicó que con sólo el 10% del coste de la vigilancia de los bosques y de los servicios contraincendios podría financiarse la ganadería extensiva en Cataluña. «La gente abandona el ganado porque no es rentable, pero podría volverse a dar trabajo a los pastores con el compromiso de que se dejara pacer y ramonear a ovejas y cabras», señaló.
Sargatal reseñó que la reaparición del lobo en Cataluña asusta a los ganaderos de mayor edad pero narró un caso especial en el que un pastor pudo contemplar a un lobo, que le miraba desde una colina y quedó maravillado por su belleza. Elogió el apoyo de los mastines de montaña de los Pirineos para ahuyentar a los lobos, cedidos a los ganaderos para esta función.
Explicó que en general el desbroce de una finca hecha por el hombre cuesta alrededor de 600 euros por hectárea, mientas que el coste se reduce a 200 euros, si son los animales los que hacen el trabajo. En primer lugar entran los cerdos, seguidos de burros, cabras y ovejas.
El zoólogo, experto en zonas húmedas ofreció después otra conferencia en el marco del XXXVI del Curs Eivissenc de Cultura sobre la preservación de estos espacios en Cataluña. «En el caso de ses Feixes de Ibiza, es necesario conseguir un marco adecuado de protección, porque puede constituirse también en un atractivo turístico», dijo.