PALMA | EP
Un total de 190.000 ciudadanos de Balears incluidos en los grupos de riesgo de la gripe A podrán vacunarse de forma voluntaria en su centro de salud a partir del próximo lunes, con las 215.000 dosis adquiridas por la conselleria de Salut. Las personas interesadas podrán solicitar hora en el teléfono de cita previa, 902 079 079, de lunes a sábado de 7 horas a 21 horas.
Para las embarazadas la vacuna llegará al final de noviembre por lo que el Govern balear recomienda que pidan cita al final de mes y que, mientras tanto, actualicen sus señas personales en el servicio de admisión de su centro de salud, puesto que se las avisará por SMS cuando la vacuna esté disponible. La fabricación de estas dosis ha sido más lenta, ya que para ofrecer una protección más segura, la vacuna para embarazadas no lleva adyuvantes.
El conseller de Salud y Consumo, Vicenç Thomàs, detalló ayer en rueda de prensa que la campaña comienza 10 días después de haber finalizado la de la gripe común, desarrollada desde el 1 de octubre hasta el 6 de noviembre, y se llevará a cabo en los centros de salud de Atención Primaria con la colaboración de centros privados y mutuas laborales.
Más de 16.600 pitiusos
En las Pitiusas hay 16.621 personas en los grupos de riesgo que podrán solicitar la vacuna. Por edades, podrán ser vacunadas 16.017 personas entre seis meses y 17 años (13.838 en Mallorca, 829 en Menorca, 1.202 en Ibiza y 148 en Formentera); 68.653 ciudadanos de entre 18 y 60 años (56.617 en Mallorca, 4.355 en Menorca, 7.301 en Ibiza y 380 en Formentera) y 76.290 personas de más de 60 años (62.920 en Mallorca, 5.780 en Menorca, 7.171 en Ibiza y 419 en Formentera).
El titular de Salud explicó que los grupos de riesgo están formados, además de por las mujeres embarazadas, por los trabajadores sociosanitarios, tanto de Atención Primaria como hospitalaria, pública y privada, así como el personal de residencias de personas mayores y centros de atención a enfermos crónicos.
Asimismo, pueden ser vacunados los empleados de servicios públicos esenciales, como las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, bomberos, servicios de protección civil, personas de los servicios de emergencias sanitarias y trabajadores de instituciones penitenciarias. El último grupo de riesgo lo conforman las personas mayores con patologías cardiovasculares crónicas (excluyendo la hipertensión); enfermedades respiratorias crónicas; diabetes de tipo I y de tipo II con tratamiento farmacológico; insuficiencia renal moderada o grave; hemoglobinopatías y anemias moderadas o graves; asplenia (ausencia de bazo) y enfermedad hepática crónica adelantada.
Thomàs aseguró que las personas que estén fuera de los grupos de riesgo no necesitan ser vacunados, incluyendo las que tengan más de 65 años y que no padezcan enfermedades crónicas. En este sentido, apuntó que el hecho de no vacunar a determinados grupos de población responde a un criterio «estrictamente científico y técnico».
En total hay 160.960 personas que forman parte de los grupos de riesgo, a las que hay que añadir las 8.000 o 10.000 embarazadas y los 19.731 trabajadores públicos y privados de los sectores profesionales.