IBIZA | MARTA TORRES
El Consell de Ibiza trasladará los talleres ocupacionales para personas con discapacidad que se desarrollaban en sa Coma al edificio de la Cruz Roja, en la avenida de España, según anunciaron ayer la consellera insular de Política Sociosanitaria, Patricia Abascal, y el representante de los padres de los jóvenes que asisten a los cursos, Vicente Tur. Las familias habían denunciado que adolescentes internos en el centro de menores habían agredido a algunos de los jóvenes que asisten a los talleres. La decisión del traslado se tomó ayer por la mañana para sorpresa de las familias, que habían tenido una reunión con la consellera la noche del miércoles de la que habían salido bastante «decepcionados», según explicaron.
De hecho, este enfado llevó a las familias a concentrarse ayer por la mañana frente al Consell de Ibiza para protestar por las medidas propuestas en la reunión por Patricia Abascal para evitar nuevas agresiones. «La solución que nos dio era colocar unas rejas en las ventanas del pabellón y poner allí el guardia de la puerta del centro de menores. No nos parece bien que nuestros chicos tengan que estar encerrados en su pabellón para que los otros puedan entrar y salir», señaló el portavoz de los padres. En estos momentos asisten a los talleres cerca de 25 jóvenes con discapacidad, algunos de los cuales asistieron ayer a la concentración, al no tener las familias dónde o con quién dejarlos.
Vicente Tur explicó que ayer por la mañana los técnicos del Consell le llamaron para comunicarle el traslado temporal de los talleres al edificio de Cruz Roja, en la avenida de España. «Está muy céntrico, hay plantas desocupadas y estarán mejor que en sa Coma, pero nos parece que esta medida se podría haber propuesto en la reunión. Estamos decepcionados con Abascal porque no nos dio soluciones en ese momento. Aunque siempre que lleguen soluciones nos parece bien», indicó Vicente Tur. El portavoz de las familias recordó que los jóvenes con discapacidad llevan cinco días ya sin acudir a las clases. «Los tenemos en casa y no están muy bien», apunta. Las familias confían en que el traslado se lleve a cabo cuanto antes. «Nos han dicho que el lunes comenzará el traslado de material», indicaron los padres.
A Sant Jordi
La consellera insular de Política Sociosanitaria recibió a los padres al terminar la concentración y aseguró que los chicos permanecerán en el edificio de Cruz Roja «hasta el día en que ya esté terminado el centro residencial de Sant Jordi», cuando detalló que los talleres ocupacionales «ya tendrán una situación definitiva». La consellera confesó que desconoce cuándo se pondrá en marcha el centro, cuya construcción estuvo casi paralizada durante un tiempo.
De la misma manera, Abascal señaló que desde que ocurrieron los hechos, se ha aumentado el personal y la vigilancia en el centro de menores. «Además del guardia de la puerta hay otro dentro. Es un centro abierto. Es su casa. Pueden entrar y salir y tienen horarios para poder pasear como cualquier joven y eso significa que pueden bajar a Ibiza o quedarse por sa Coma», indicó la consellera, que añadió: «Hemos incrementado el número de educadores y monitores, de los que ahora tendremos dos más con un proyecto que hemos presentado al SOIB. El centro cumple con todas las garantías a nivel de personal».
Abascal renoció que gestionar y trabajar en un centro de menores como el de sa Coma «no es fácil» y recordó que muchos de los adolescentes internos «vienen de una trayectoria familiar muy complicada», por lo que «hay que entender su situación».
La consellera negó que se haya pensado trasladar a alguno de los 18 residentes a un centro de menores a Palma. «Tenemos competencias en tutela. Si alguno ha cometido o comete algún delito y desde la fiscalía de menores se considera que se tiene que hacer un internamiento en el centro de es Pinaret, en Mallorca, entonces se llevará a cabo el proceso, pero es un tema de los jueces. Son ellos los que nos dicen que tenemos que asumir esa tutela y los que en un momento determinado nos comunican que deben ser ingresados en un centro de reforma», explicó la consellera, que también aseguró que en ningún momento se ha pensado trasladar a sa Coma a los niños menores de doce años que en estos momentos viven en la Llar Mare del Remei, en Santa Eulària. «Tendremos dos centros. Estoy encantada con el trabajo que hacen», indicó.