IBIZA | E. RODRÍGUEZ
La alcaldesa de Vila, Lurdes Costa, invitó ayer al Institut d´Estudis Eivissencs (IEE) a enviar «rápido» otra carta a la Unesco, antes de que los inspectores realicen su informe, en la que aclaren que, en ningún caso, piden que la declaración de Eivissa Patrimonio de la Humanidad se incluya en la lista ´roja´ de lugares en peligro. Costa dijo en respuesta a las críticas del presidente del IEE, Marià Serra, que se limitó a enseñar a los medios de comunicación el escrito que remitió al organismo mundial del Patrimonio, y que «algunos socios no conocían», sin hacer «ninguna valoración».
Marià Serra pidió el miércoles una rectificación de la alcaldesa y «una disculpa educada por los excesos verbales cometidos contra el IEE porque «ni de palabra ni por escrito», según él, la entidad cultural ibicenca ha pedido la inclusión del Patrimonio de la Humanidad en ningún listado. «Tan sólo hemos puesto de manifiesto la preocupación por las obras de ampliación del puerto, y la afectación que pueden causar al Patrimonio de la Humanidad (...) y que, por tanto, podrían significar la inclusión de este patrimonio en el listado de Patrimonio en Peligro», justificó Serra el miércoles.
No obstante, Costa releyó ayer públicamente el párrafo de la conclusión de la carta del IEE dirigida a la Unesco que dice lo siguiente: «Creemos que la amenaza a la integridad y a la autenticidad a los elementos [Patrimonio de la Humanidad] inscritos en 1999 podrían justificar la inclusión de Ibiza Biodiversidad y Cultura en la lista del Patrimonio Mundial en Peligro». «Ni he escrito este documento ni lo he firmado ni lo he enviado a la Unesco. Si ellos aseguran que no dice esto que escriban corriendo a la Unesco para que antes de que hagan el informe sepan que el IEE no tiene ningún interés en que la declaración se inscriba en la lista en peligro», reiteró, al tiempo que añadió que en ningún momento ha querido descalificar a nadie, sino «dar luz» a un texto que no se conocía. «He leído la última página, pero a lo largo del texto aparece más veces lo de la lista en peligro, como un apartado sobre criterios para que se haga, y enumera cuáles son», dijo.
La alcaldesa insistió en que los inspectores de la Unesco se llevaron «otra impresión», distinta a la que quiere dar el presidente del IEE en su carta. «No pienso entrar en descalificaciones personales porque en absoluto me corresponde a mí juzgarlo. Deben ser los socios y miembros del IEE los que deben decir si están de acuerdo o no y si ésta es la mejor manera o no de defender el Patrimonio», señaló, para agregar acto seguido: «Sentí la necesidad de darlo a conocer porque daba la impresión de que se había hablado mucho de las denuncias del GEN, porque este organismo las había hecho públicas y, en cambio, este documento cayó en nuestras manos por casualidad e insisto en que cualquiera lo puede leer porque el IEE ahora sí lo ha hecho público [lo ha colgado en su página web]; antes no lo había hecho».