IBIZA | E. R.
El perito propuesto por la defensa de la mayoría de los cargos socialistas imputados en el caso Ibiza Centre declaró ante la juez que es «posible» que el ex dirigente socialista Roque López pudiera haber alterado las grabaciones sobre las que se sustenta la denuncia. En todo caso, José Manuel Molina, catedrático de la Universidad Carlos III de Madrid, dejó claro que nunca se podrá demostrar si fueron o no manipuladas ya que no se cuenta con los archivos originales, como ya informó ayer este periódico.
Este ingeniero en telecomunicaciones ha realizado un informe sobre el que efectuó en su momento la Policía Científica. Sobre este estudio, el perito coincide en que en los ficheros aportados no se encuentra alteración alguna, pero que no se puede sacar esta conclusión, ni tampoco que sean los archivos originales.
El problema a la hora de analizar la autenticidad de las grabaciones, es decir, si pudieron ser alteradas cortando y pegando párrafos de distintas conversaciones, estriba no sólo en que el MP3 (el soporte que López utilizó para grabar las conversaciones que mantuvo con sus compañeros) se presentó en el juzgado vacío de contenido, sino que también se desconoce en qué ordenador se volcó su contenido.
Roque López aportó a la causa un CD y un ordenador portátil con la copia de las grabaciones. Según el informe de la Policía Científica, el contenido del CD se grabó al portátil y de éste a unos DVD. El perito señaló que «no hay constancia» de que el contenido del MP3 fuera volcado al portátil, lo que da pie a crear la duda sobre si, en el camino, pudo o no ser modificado. De hecho, el técnico señaló que si se analizara el primer ordenador cabría la posibilidad de que se pudieran localizar restos del fichero grabado aunque hubieran sido borrados. En este sentido, el perito señaló que sólo se tiene constancia de la existencia del CD y que no se sabe cómo se pasó del MP3 al CD.
También indicó que, a su entender, podría ser «más fácil» manipular las grabaciones que una fotografía y señaló que sólo es posible acreditar la originalidad de un fichero a través de un protocolo, que haya una custodia o un fedatario que dé fe de ello. Está previsto que la Policía Científica también ratifique su informe en el juzgado el próximo 8 de febrero.