IBIZA | A. P.
La intención del Gobierno de modificar la ley de la Lotería Estatal con la posibilidad de privatizar el juego preocupa a los administradores de lotería de Ibiza, quienes aseguraron ayer que aún se desconocen los detalles sobre la posibilidad de que se privatice la lotería en España y se muestran a la expectativa, según explicó ayer el administrador de la oficina número 1 de Vila, Joan Mayans. «Todavía no lo tenemos claro, aunque parece que habría un margen para seguir como hasta ahora», explicó.
La titular de la administración de lotería número 2, Cristina Molina, aseguró que por el momento no ha recibido ninguna comunicación sobre este proyecto. «Precisamente esta incertidumbre es lo que nos preocupa más actualmente, porque se habla de un contrato programa pero aún no se ha detallado cómo se desarrollaría. Se dice que nos beneficiaría la privatización porque todo se regularía, pero otros aseguran lo contrario porque se permitirán más operadores. En definitiva no lo sabemos», subrayó.
Molina añadió que en caso de que se aplicaran medidas estrictas de privatización podrían instalarse máquinas de juego que «perjudicarían a los loteros tradicionales». En caso de que la medida se tome para recaudar fondos, los administradores consideran que les afectaría «directamente», remarca Molina.
Por su parte, el administrador de la lotería de Sant Antoni, Vicent Tur, señaló que hace años que se hablaba de esta posibilidad pero destacó que el Congreso aprobó este martes dos disposiciones en los Presupuestos de 2010, la 32 y la 34, que permitirán que cualquier empresa, mediante contratos privados, pueda comercializar loterías del Estado. Una potestad que ahora sólo tienen siete administraciones y una quincena de negocios (como cafeterías o estancos) que han conseguido una concesión pública en el conjunto de España.
En total, en las Pitiusas, están empleados en establecimientos de Lotería del Estado alrededor de medio centenar de personas entre autónomos y empleados. «Aún no sabemos cómo quedará todo esto», insistió Tur. Si prospera la nueva normativa habrá dos formas de adquirir un décimo de Lotería Nacional: comprarlo en una administración como hasta ahora u obtenerlo de una máquina instalada en algún establecimiento público. Con las dos nuevas disposiciones, la concesión administrativa cambiaría por un simple contrato comercial al que podría tener acceso cualquier nuevo operador, incluso empresas internacionales. La venta de la lotería en Internet, por contra, seguiría en manos exclusivas de la entidad pública Loterías y Apuestas del Estado.
Una de las enmiendas presentadas fijaba un plazo de un año para aplicar la ley, pero un acuerdo alcanzado por PP y CiU, y aprobado por unanimidad en la Comisión de Presupuestos, ha ampliado a dos años el plazo que tendrán los propietarios de las administraciones de lotería para adaptarse al cambio de régimen jurídico de comercialización, es decir, cambiar la concesión administrativa por un contrato comercial privado.
Cambio de la ley
El cambio de la legislación actual sobre la Lotería del Estado podría llegar a permitir la instalación de máquinas de juego en establecimientos comerciales, lo que perjudicaría a las actuales administraciones de lotería de las Pitiusas.