IBIZA | JOAN LLUÍS FERRER
La alcaldesa de Ibiza, Lurdes Costa, confirmó ayer que las obras del proyecto de ampliación del puerto de Ibiza no empezarán hasta que se conozca el contenido del informe que realizará la Unesco con los resultados de la visita realizada por sus inspectores la semana pasada a la isla. Lurdes Costa señaló, sin embargo, que no será necesario aguardar a la reunión del comité mundial de la Unesco prevista para julio de 2010, puesto que el contenido del informe será conocido por el Ayuntamiento previamente a esa fecha, una vez que la Unesco lo remita al Gobierno español.
En una rueda de prensa ofrecida ayer por la alcaldesa para exponer su versión de la visita de los inspectores, Lurdes Costa afirmó que «hay que esperar a ver qué dicen los evaluadores para luego tomar las decisiones». Aunque la «decisión definitiva se tomará en la reunión del comité mundial, eso no quiere decir que se tenga que esperar hasta entonces», agregó. En el momento en que el Ayuntamiento y las demás instituciones implicadas dispongan del dictamen de la Unesco, podrían iniciarse los trabajos, con los cambios que, eventualmente, pueda establecer este organismo internacional.
«Imagen muy distorsionada»
Lurdes Costa se mostró esperanzada por el posible resultado de la inspección y dijo que los evaluadores «no se encontraron aquello que esperaban encontrar; venían con una imagen muy distorsionada de la realidad» por el «bombardeo» de denuncias recibidas.
«Durante su visita les dejamos claro que el proyecto del puerto no sólo no perjudica al Patrimonio de la Humanidad, sino que incluso mejorará los bienes preservados», afirmó Costa.
Aseguró que el proyecto de la Autoridad Portuaria «no afecta a los bienes protegidos» y llegó a decir, en relación a los escritos del GEN, que «con estas denuncias sí se pone en peligro la declaración de Patrimonio de la Humanidad». De todos modos, se mostró comprensiva con la actuación de los ecologistas, «pues cumplen con sus objetivos». Sin embargo, más crítica fue con el Institut d´Estudis Eivissencs, al que descalificó por haber enviado a la Unesco un escrito pidiendo la inscripción de Ibiza en el listado de Patrimonios de la Humanidad en peligro (ver información adjunta).
Del mismo modo, descalificó la petición hecha por el Consell de Formentera para que la isla forme parte también de los bienes protegidos por la Unesco. «Fue inoportuno e inadecuado pedir esto en un momento tan delicado», aseguró.
Al preguntarle en qué se basa su temor ante las denuncias del GEN y el Institut si éstas, como sostiene el Ayuntamiento, carecen de fundamento, afirmó: «No tenemos mucha preocupación. Los evaluadores se han llevado una idea clara, aunque habría sido mejor que no hubieran tenido que venir». Dijo que su preocupación consiste en que «se perjudique la imagen de Ibiza».