EUROPA PRESS | IBIZA
El conseller de Educación, Bartomeu Llinàs, se mostró hoy preocupado por las protestas de los representantes de trabajadores de centros concertados del archipiélago que no cobrarán el aumento pactado para 2010 hasta el año siguiente, si bien dijo que esta decisión del Ejecutivo responde a que "no hay euros".
Llinàs señaló que se reunirá "las veces que hagan falta" con los representantes de los trabajadores, aunque insistió en que el retraso del dinero prometido "no se va a poder evitar".
El conseller explicó que "el problema es que hay un descenso brutal de los ingresos en la Comunidad y, a veces, te encuentras con peticiones, y entiendo perfectamente que se han acordado y que se tienen que mantener, pero también veo unas faltas brutales en otros sectores y, sobre todo, en asuntos sociales o interior por las tasas de paro". Por todo ello, Llinàs pidió "un poco de comprensión porque lo que hacemos es retrasar un pago, que no estamos diciendo que no se vaya a pagar".