IBIZA | A. F. F.
El conseller de Economia y Hacienda, Carles Manera, confirmó ayer en el Parlament que está previsto cerrar todas las Oficinas Liquidadoras de Tributos, que hasta ahora operaban en las islas menores y en las poblaciones de Mallorca fuera de Palma mediante acuerdos con las oficinas del Registro de la Propiedad. El servicio que venían prestando estas dependencias para abonar los tributos vinculados a las sucesiones y donaciones de patrimonio y a las transmisiones de propiedad, anunció Manera, lo asumirá «la Agencia Tributaria de las Balears (ATIB)», que se desplegará en todas las islas.
Manera aseguró que esta decisión obedece a la política de ahorro emprendida por su departamento, que se ha visto forzado a recortar sus partidas un 15%. El despliegue de la ATIB permitirá ahorrar, aseguró, «cuatro millones de euros al año». Aún así, el conseller garantizó que los ciudadanos «no percibirán una merma en la calidad del servicio» y defendió la competencia del personal de la agencia balear para asumir este trabajo en todas las islas.
El titular de Economía y Hacienda recordó que el despliegue de la ATIB irá acompañado por una apuesta por la administración electrónica para optimizar sus gastos. Según informó la conselleria, en Ibiza se habilitará una oficina propia de la ATIB todavía sin emplazamiento –ahora disponen de un espacio dentro de la sede del Consell–. En principio, está previsto que estas nuevas dependencias se abran al público el próximo 2 de enero.
El conseller respondía a una pregunta del diputado del PP José Juan Cardona, que criticó la medida por considerarla «perjudicial para las islas menores». El parlamentario insistió en que se trata «de un trato discriminatorio» para los ciudadanos: «Dejar allí sólo unos buzones para que todo se tramite en Mallorca es sacar un servicio que hace más de 150 años que tienen ibicencos, menorquines y mallorquines».
Además, Cardona aseguró que esta medida supondrá un perjuicio para las arcas autonómicas, porque las oficinas liquidadoras son más eficaces que la ATIB a la hora de recaudar impuestos por el patrimonio. Según las cifras que aportó, los liquidadores han percibido en torno a 27 millones de euros de recaudación tributaria frente a los 18 obtenidos por las oficinas de la Comunitat. «Por la especialización de los técnicos, cada documento se examina y ahora mismo es imposible que la ATIB preste este servicio», abundó Cardona, que prevé que la capacidad recaudadora de esta entidad será «inferior a la que se presta en estos servicios». El diputado considera que cargar este trabajo en una nueva entidad fiscal sin la plantilla y los recursos suficientes es «abocarla al fracaso para conseguir una foto con la agencia nueva». «Haga lo que toca», insto Cardona al conseller.
Nuevo recaudador
Hasta ahora, el pago de impuestos de sucesión y transmisiones se realizaba a un ente externalizado, las Oficinas Liquidadoras. Ahora, la Comunitat quiere recaudar directamente estos tributos.