PALMA | F. A./J. F. M.
El ex presidente del Govern, Jaume Matas, investigado por un presunto enriquecimiento ilícito, pudo sacar de su casa de la calle San Felio algunos documentos y objetos de valor antes de que se procediera al registro de esta vivienda, según temen los investigadores.
El registro no habría sorprendido al ex presidente, que suponía que un día u otro el juez Castro iba a autorizar la entrada en el palacete para comprobar, por un lado las características de la rehabilitación del inmueble, y por otro, las piezas de valor que guardaba en esta casa.
Durante el registro no aparecieron documentos trascendentes. Matas, por ejemplo, guardaba escrituras de algunas propiedades que posee en el centro de Palma y que proceden de una herencia. Pero no custodiaba, por ejemplo, las escrituras de su lujosa casa de la calle San Felio, ni las facturas de los gastos que tuvo que afrontar antes de habitar este inmueble.
Los investigadores también tuvieron la impresión de que se habían llevado varias obras de arte, se supone que de gran valor, que vestían algunas paredes de la vivienda. En algunas paredes aparecían sombras que señalaban que con anterioridad se habían colgado obras de arte, pero que al entrar la comisión judicial ya no estaban. Sobre las obras de arte que sí seguían colgadas en las paredes ninguna es de algún artista relevante. Muchas ni tan siquiera están firmadas. Uno de los cuadros, sin firma, fue un regalo de los consellers a Matas. En el reverso del cuadro apareció un sobre donde aparecían los nombres de los consellers que habían participado en el regalo. En una chimenea ubicada en el comedor había unos cables de conexiones de algún tipo de equipamiento desinstalado.
Además de las cinco habitaciones y las zonas de ocio de la vivienda una de las áreas más espectaculares del palacete es su biblioteca, con una superficie de unos 50 metros cuadrados. En tres de sus paredes hay estanterías de lujo repletas de libros. La mayoría de obras son antiguas y parece que de gran valor.