IBIZA | MARTA TORRES
La conselleria balear de Educación ha suspendido este curso el servicio de escolarización a domicilio en Ibiza, Formentera y Menorca, según han reconocido fuentes del Govern balear. Este servicio servía para que los alumnos que por algún motivo no pudieran acudir al colegio o al instituto durante un tiempo no perdieran el ritmo de las clases. Este servicio se ofrecía en Ibiza a través de una profesora que, cuando las familias lo solicitaban, se encargaba de recoger los deberes y el material de manos de los tutores de los alumnos para después llevárselo a casa y resolver sus dudas.
Desde la conselleria explican que se ha optado por suspender este servicio en las islas menores porque «no se justificaba su existencia». Aseguran que se pagaba a una profesora en cada una de las islas durante todo el año y que «únicamente de forma ocasional» se solicitaba. Fuentes de Educación afirman, aunque no especifican el número de personas que lo solicitaban cada curso, «que no se podía mantener» y que estaba «infrautilizado». «No sólo se ha suprimido en Ibiza y Formentera, también en Menorca se ha eliminado porque ocurría exactamente lo mismo, no había suficientes alumnos que justificaran tener una profesora todo el curso esperando a que alguna familia lo reclamara», explican desde la conselleria de Educación.
Labor de los centros
Fuentes de la conselleria aseguran que «no se ha dejado sin clase» a estos alumnos y que el trabajo del profesor del servicio de escolarización a domicilio lo realizan ahora desde el colegio o instituto en el que el estudiante esté matriculado. «Son ellos los que se encargan de prepararle el material y explicarle qué se está dando en clase para que el niño siga trabajando desde casa», explican desde la conselleria balear de Educación, aunque no especifican si a los centros en los que la familia de un alumno solicite este servicio se les dotará de alguna ventaja para que puedan ofrecerle una formación lo más cercana posible a la que se está dando en la clase.
Así, ahora son los padres los que deben encargarse de solicitar regularmente a los profesores de las diferentes materias del escolar o al tutor, en el caso de que éste acceda a centralizar toda esta información, el trabajo que debe realizar el alumno durante el tiempo que esté ingresado en el hospital o sin poder salir de casa. Este servicio se diseñó especialmente para los estudiantes que, debido a una enfermedad o a un accidente, deban pasar largo tiempo sin poder acudir a las clases con el resto de sus compañeros.
La alarma sobre la desaparición de este servicio saltó cuando los padres de un adolescente del instituto Sa Blanca Dona que debe permanecer cuatro meses en casa debido a un accidente de tráfico lo solicitó y desde la conselleria balear de Educación les aseguraron que no existía. Así, la labor que hasta ahora venía desarrollando el profesor del servicio deben repartírsela ahora los padres y los profesores del instituto de Vila.