IBIZA | ALBERTO FERRER
El desempleo registra sus peores datos, tanto absolutos como relativos, cuando se cumple ya un año de los primeros efectos de la crisis en la economía de las islas. Así, si a principios de la presente década se encontraban sin empleo tres de cada cien ibicencos y formenterenses, en el mismo mes de 2009 se hallaban en esta situación casi 14 de cada cien isleños. En menos de diez años se ha pasado de una situación de práctico pleno empleo, con unos registros dentro de lo que se considera como paro estructural –cuando quien no trabaja es porque no puede por sus propias limitaciones y no por causas imputables al mercado laboral–, a un nuevo escenario marcado por la recesión en el que ya se han batido todos los récords negativos.
Respecto al año 2008, la tasa de inactividad ha pasado del 9,39 por ciento al 13,8 por ciento, un aumento del 4,41 por ciento, que representa el mayor incremento registrado en la última década. Pero lo peor está aún por llegar, si se tiene en cuenta que la cifra de parados registrada en octubre pasado, 10.562, supuso alcanzar por primera vez una cifra de cinco dígitos en ese mes.
Esta marca es la mayor alcanzada nunca en Ibiza y Formentera, incluso por delante de los 10.285 parados registrados en diciembre de 2008, anterior récord absoluto, que se produjo en el mes que tradicionalmente marca las peores cifras para el empleo al coincidir con el momento de menor actividad de las islas. El hecho de que este aumento del paro se produzca en octubre demuestra que este año se ha adelantado el cierre de la temporada turística y es de prever un incremento de la tasa de población sin empleo en los próximos meses. Con bastante probabilidad, se superará el 21,5 por ciento de población sin trabajo que se registraba a finales del año pasado.
Según los últimos datos de afilización a la Seguridad Social en Ibiza y Formentera, la población activa de las Pitiusas ascendía a 61.349 personas, de las que 52.881 estaban trabajando bien por cuenta propia o bien para otros, y 8.468 se encontraban sin empleo. Respecto a 2008, la cifra de desempleados creció en 2.681 personas, mientras que la población activa de las islas se redujo en 290 personas.
El número de autónomos y de empleados por cuenta ajena ha experimentado, curiosamente, una evolución idéntica entre un año y otro, ya que las Pitiusas han pasado de 41.649 asalariados el año pasado a los 39.189 de 2009, un descenso del 5,9 por ciento, mientras que de los 12.469 empleados por cuenta propia del año pasado se ha pasado a los 11.372 dados de alta en éste, también con un decrecimiento del 5,9 por ciento.
Pero estos datos negativos corresponden principalmente a Ibiza, ya que en Formentera, en el último año, se ha registrado un incremento de 69 trabajadores y un descenso de 21 autónomos, lo que deja un saldo favorable de 48 empleos creados en la isla.
En lo que respecta a los centros de trabajo, en un año las Pitiusas han vivido la desaparición del 3,3 por ciento de las empresas dadas de alta en un año. Si en 2008 había registradas 7.075 sociedades activas en la Seguridad Social, en este año la cifra ha descendido a las 6.839. Esta situación es más grave en Ibiza –donde se han destruido el 3,5 por ciento de sus centros de trabajo–, que en Formentera, donde cesaron en su actividad el 1,7 por ciento de empresas en este periodo.
En cuanto a los regímenes especiales de afiliación, en los últimos doce meses se ha incrementado de manera relevante el número de trabajadores del campo, que han pasado de 134 a 197, un aumento del 47%. También se registró un incremento de las altas entre trabajadores del hogar, que pasaron de 1.126 en 2008 a 1.257, un 11,6% más. Mientras, el colectivo de los trabajadores del mar pasó de 474 a 486, un ligero incremento del 2,5 por ciento, aunque en Formentera se registró un descenso del 8,2 por ciento con la pérdida de siete empleo.