SANT CARLES | NIEVES GARCÍA GÁLVEZ
Ni estaba Ramón García ni se celebró en un estudio de televisión. Las vaquillas se cambiaron por cerdos y ovejas; los bolos, los troncos locos y las galletas sobre el agua se transformaron en tir amb bassetja, obstáculos de heno y neumáticos amontonados. El ´Grand Prix´ de la ´tele´ cedió el testigo ayer al ´Grand Prix Pagès´ de Sant Carles, una exitosa gimkana de la que disfrutaron los veinticinco grupos participantes y el numeroso público asistente.
Eran las once en punto y prácticamente todos habían sido puntuales a la cita. «´Las murcianas´, ´Los Backstreet Boys´, ´Los fumaos´, ´Els Broladors´ y ´Casiopea´, a la olivera», se oyó decir por los altavoces. En ese momento, cuatro amigos vestidos de faralaes, otros tantos de cupido, unos con ropa informal, otros ataviados con indumentaria pagesa y cuatro disfrazados de vacas respondieron a la llamada y se situaron en el punto de encuentro. Los supervisores se los repartieron y los acompañaron a la primera prueba; para acabar la carrera debían superar una decena.
Éstas eran bastante ingeniosas: pasar un circuito con montones de neumáticos (´rodes escalabrades´), beber medio porrón de vino pagès (´glop pagès´), identificar plantas con chupitos como penalización (´essència d´Ibiza´), ganar a un profesional haciendo punyets (´marianada´), buscar el significado de palabras pagesas (´pagestionari´), lanzar naranjas con tir amb bassetja (´deport o de porc´), encerrar ovejas (´què hi nau?´) y transportar sacos de algarrobas (´hora d´ordi´). El objetivo final: hacerlas todas correctamente y en el menor tiempo posible.
«No vale fallar a cosa hecha», le decían unos espectadores a un grupo encantado con beber chupitos cada vez que se equivocaba. «Echadle más vino, el agua es para las ranas», comentaba un cupido al juez antes del ´glop pagès´. «Podías haber dicho que había barro al final», lamentaba un ´fumao´ al acabar el recorrido del heno. «Habrá que practicar en casa», comentaba otro concursante que no tuvo éxito en el tir amb bassetja.
Entre risas y también esfuerzo, los grupos completaron el recorrido. Al acabar, coincidían en que, pese al frío, apaciguado con la bebida, habían pasado un buen rato. «Ha estado bien y ha sido muy divertido, pero corto», explicaba una ´murciana´, contento por haber ganado en la ´marianada´ cuatro a uno al profesional. «Lo mejor, las ovejas. Hemos nacido pastores», descubría un cupido. «He perdido las ubres», lamentaba una vaca con sus globos reventados.
Y al acabar, los premios, adaptados a la ocasión: un cerdo, un cordero, un pavo y una cesta de alimentos.