IBIZA | R. SÁNCHEZ
Kevin Spacey es un paciente psquiátrico convencido de que viene del planeta K-Pax. Se hace llamar Prot y durante su estancia en el hospital demuestra tener conocimientos poco frecuentes y ayuda a mejorar a otros enfermos mentales. El doctor que le trata, interpretado por Jeff Bridges, utiliza la hipnosis para intentar averiguar quién es en realidad y utilizar su identidad para hacerle tomar contacto con la realidad.
Este es, a grandes rasgos, el hilo argumental de ´K-Pax´, la película que cerró el viernes el cinefórum organizado por Deforsam en el Club Diario de Ibiza y que este año ha llevado por título ´Sufrimiento y conflicto´. A la tercera y última jornada de este ciclo asistieron 150 personas que pudieron participar en el coloquio que siguió a la proyección del film. La psiquiatra María José Maicas destacó aspectos psicológicos de esta historia en la que una persona se refugia en la enfermedad mental para superar un sufrimiento insorportable, pero escoge un refugio en el que para mantenerse a salvo del sufrimiento renuncia también a los placeres.
Empatizar con el enfermo
Maicas enfatizó especialmente el vínculo entre psiquiatra y paciente que muestra la película y señaló la necesidad de que el especialista potencie la capacidad que cada persona tiene para curarse a sí mismo y curar a los demás. Para ello expuso que el especialista tiene que empatizar con el enfermo, creerle, conseguir un marco de confianza y seguir la línea de trabajo que el mismo paciente marca procurando hacer aflorar la ilusión, la bondad y la esperanza.
La psicóloga Ana Solano quiso contraponer el sufrimiento y el conflicto a la felicidad y la concordia. Explicó que el sufrimiento es una emoción motivada por cualquier situación que somete a la persona a un desgaste. «Cuando es consciente, el sufrimiento causa dolor; cuando es inconsciente genera malestar y enfermedades que no tienen una causa física aparente», dijo. En cambio, presentó la felicidad como un estado de ánimo que dota a quien lo posee de un enfoque positivo de sí mismo y del entorno. Solano señaló que todo el mundo puede escoger ser feliz en lugar de sufrir. «Podemos ver la botella medio llena y, además, darnos cuenta que el resto no está vacío, sino que tiene aire», ejemplificó. «Hay que intentar ser optimista, es un posicionamiento mental. En función de lo que pensamos, así sentimos, y la combinación de estos dos aspectos determina cómo actuamos», recordó al público presente en el Club Diario.
La psicóloga señaló que en la actualidad «se nos olvida confiar, y la fe mueve montañas». Aconsejó pues relativizar las situaciones y ser conscientes de que nada es eterno, todo evoluciona. Explicó también que las diferentes actitudes con las que distintas personas afrontan un mismo hecho tienen su origen en todo aquello que han vivido (en el caso del protagonista de ´K-Pax´ un hecho traumático que conllevaba una gran pérdida). Solano admitió que el sufrimiento tiene una parte positiva, la que nos hace cambiar para salir de él, pero recomendó no recrearse en los problemas y las dificultades. «No hay que dedicar las 24 horas del día a pensar en eso que nos preocupa, es necesario poner en nuestra vida algo que nos guste y centrarnos en ello para olvidar el sufrimiento».