—No hay dinero del Govern para la segunda fase del Palacio de Congresos de Ibiza pero sí para el de Palma.
—Es voluntad del presidente, Xico Tarrés, llevarlo adelante. Hemos tenido reuniones con el alcalde de Santa Eulària, Vicent Marí, para buscar la participación del resto de administraciones. Existe alguna entidad privada interesada en construir la segunda fase del recinto y, con la concejala de Turismo, Carmen Ferrer, iniciaremos contactos con constructoras para ver si hay otras interesadas.
—¿Estas empresas construirían el palacio a cambio de su explotación?
—Algo así. También iniciaremos otro proyecto al que invitaremos a participar a todos los ayuntamientos: la Convention Bureau. Hemos de vender que en Ibiza se pueden hacer convenciones y reuniones para potenciar la infraestructura que tenemos: el Recinto Ferial, la primera fase del Palacio de Congresos, las instalaciones de algunos hoteles y los equipamientos municipales. Esto es igual de importante, o quizá más, que la financiación de la segunda fase del palacio, porque podríamos acabar con una casa pero sin inquilinos.
—La participación del Govern lo habría puesto todo más fácil.
—Evidentemente. Pero en estos momentos me imagino que las necesidades son otras. Trabajamos en estas líneas que le digo y los compromisos de Francesc Antich no los conozco. De todos modos, considero muy positivo el cariz que están adoptando las cosas. Tenemos todos los frentes abiertos.
—¿Al hablar de cambio económico, en qué más se puede confiar?
—Primero en la iniciativa empresarial, que sean los empresarios los que pongan ideas sobre la mesa. También hay una nueva línea del Imserso centrada en la cultura y buscaremos este segmento.
—¿Esto sería para este invierno?
—Para el próximo. También nos preocupa el que el programa de turismo senior europeo no llega a Ibiza y queremos que venga.
—Empieza sin demasiadas plazas.
—Sí, pero queremos ver si es posible adelantarlo a antes de Navidades para que se note más en enero.
—¿De qué cifra hablamos?
—Prefiero no dar números. Lo veremos cuando lleguen.
—Se han probado otros mercados, pero...
—Lo primero es alargar la temporada a seis meses. De todos modos, el Imserso juega ya un papel desestacionalizador importante porque empieza el 14 de octubre y termina el 15 de mayo. Y posteriormente, alargar la temporada lo que se pueda. Antes, deberíamos conseguir que abril, mayo y octubre dejen de disminuir como en los últimos años.
—¿Y esto cómo se hace?
—Con esfuerzos de promoción y buenas comunicaciones.