SANTA EULÀRIA | RAQUEL SÁNCHEZ
El Palacio de Congresos de Ibiza, ubicado en Santa Eulària, se ha convertido en todo un valor de la arquitectura balear. Ningún otro edificio del archipiélago ha participado en los cuatro premios de arquitectura más importantes del país. El Palacio, inaugurado en 2007, lo ha hecho en los dos últimos años y, además, ha quedado finalista en todos ellos.
Los arquitectos responsables de este proyecto, Eduardo Pesquera y Jesús Ulargui, lo han situado entre los mejores en los Premios Saloni de Arquitectura, ha sido también finalista en los Premios FAD 2009 y en la X Bienal de Arquitectura y Urbanismo. En el Premio de Arquitectura Española de este año, que fue para el Pabellón de España en la Expo de Zaragoza 2008, el edificio de Santa Eulària quedó entre los cinco finalistas. Se colocó así por delante, entre otros, del proyecto integral del Teatro Romano de Cartagena, obra de Rafael Moneo.
La presencia del Palacio ibicenco en estas convocatorias resulta más meritoria si se tiene en cuenta que no se trata de un proyecto acabado, ya que únicamente se ha ejecutado la primera fase del mismo, que supone apenas la cuarta parte de lo que será la edificación total. Pep Ramon Marí, el arquitecto ibicenco que se encargó de la dirección de las obras, se pregunta qué reconocimientos lograría obtener este espacio si la construcción se presentase finalizada.
El Palacio de Congresos ha supuesto un hito en la carrera profesional de los arquitectos responsables, que lo han presentado como ejemplo de su buen hacer en conferencias por toda España. De hecho, actualmente el proyecto forma parte de una exposición sobre arquitectura española que recorre Europa.
La obra ha sido incluida también en numerosas publicaciones especializadas como la revista del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, Infodomus, Detail Review o The Plan y en varios catálogos, como el de la Bienal de Venecia 2008.
El Palacio lleva ya un largo recorrido a sus espaldas y parece que el camino que tiene por delante va a ser también escarpado. En 2001 se falló el proyecto ganador del concurso público. En 2003 comenzaban las obras, que se prolongaron durante cuatro años a causa de los periodos de parada estival y algunos problemas con la capa freática. El plazo de ejecución de la segunda fase se estima de entre 24 y 30 meses, pero la falta de financiación ha impedido que comience. Los 3.700 metros que ahora ocupa el centro cultural albergan el salón de actos con capacidad para 436 personas, ocho aulas, dos salas de conferencias, la cafetería, las oficinas, el guardarropía y un amplísimo hall, entre otras dependencias. La segunda fase, que estará conectada al auditorio ya existente, se levantará en el solar contiguo que actualmente se utiliza como aparcamiento y tendrá capacidad para 1.243 congresistas.
El Ayuntamiento de Santa Eulària, que asumió en su mayor parte la financiación de la primera fase, esperaba la ayuda económica del Consell Insular de Ibiza y del Govern balear para ejecutar la siguiente, pero el tiempo pasa y el dinero no llega. Los partidarios de que esta infraestructura se finalice cuanto antes han creado un grupo en la red social Facebook llamado ´Segunda fase del Palacio de Congresos d´Ibiza en Santa Eulalia ¡YA!´, que cuenta con 60 miembros.
Carmen Ferrer, concejala de Turismo del Consistorio santaeulaliense, explica que ante la falta de implicación del Govern y el Consell en la financiación de la obra se están barajando alternativas para sufragar la inversión. Las dos instituciones han dejado el Palacio fuera de sus presupuestos para 2010 «sea por la crisis económica o porque tienen otras prioridades», pero la edil recuerda que se trata de una infraestructura «ultramunicipal» y sigue buscando la forma de materializarla.
Hace un mes, los responsables municipales se reunieron con el presidente del Consell, Xico Tarrés, la consellera de Turismo, Pepa Marí, y el conseller de Desarrollo Empresarial, Joan Serra Mayans. A la cita acudieron también los arquitectos del Palacio y Asunción Durán, presidenta de la Federación Española de Asociaciones de Empresas Organizadoras Profesionales de Congresos. Todos loaron las virtudes del edificio, pero no por ello lograron un compromiso económico del gobierno insular. Ferrer proponía como solución a la paralización del proyecto que la segunda fase la llevara a cabo una constructora. «Estas empresas, por su capital, tienen más acceso a los créditos bancarios que un ayuntamiento. Se firmaría con ellos un contrato de mantenimiento y se les devolvería la inversión, con intereses, escalonadamente», explica la concejala del PP. Es un sistema utilizado en varios países europeos para financiar la construcción de edificios públicos, pero, aun fraccionando los pagos, el Ayuntamiento necesita la implicación de otras instituciones en la financiación. Una implicación que no han logrado sellar, aunque Ferrer asegura que en el Consell no rechazan de plano el proyecto y están dispuestos a volver a reunirse para seguir dialogando.
Mientras espera a que llegue el dinero para la ampliación, el Ayuntamiento ha decidido seguir adelante con la comercialización de la primera fase como un Palacio de Congresos independiente. Ha puesto en marcha la web www.ibizacongress.net en seis idiomas. En ella se puede acceder al historial de eventos que ha acogido y a su agenda de actos. Además, este espacio se promocionará en ferias específicas como la BTC de Barcelona, Fitur Congresos, y las sectoriales de Fráncfort, Londres y Oviedo.
´Convention-buro´
A la inauguración oficial del edificio, en septiembre de 2008, acudieron representantes de todas las instituciones, incluido el presidente del Govern, Francesc Antich. Los responsables municipales esperaban entonces el anuncio público de un compromiso económico que no se produjo ni ha llegado un año después. «Pero no nos vamos a parar», advierte Ferrer. Santa Eulària ha sugerido al Consell la creación de una convention-buró, una entidad que se encargue no sólo de gestionar el Palacio sino toda la oferta complementaria que sus usuarios necesitan. «Un congresista gasta una media de 300 euros al día en transporte, restauración, ocio… porque el alojamiento lo tiene pagado por la organización del congreso», señala la edil, quien apunta como ideal el modelo que funciona en Barcelona, donde el 50% del capital de este buró es público y el resto corresponde a socios privados. «Se gestionaría por un profesional, soy partidaria de que así sea porque los profesionales son los que mejor conocen el sector y resultan mucho más ágiles que las administraciones», explica. De momento, no hay voluntad de crear esta entidad: «Pero no por ello vamos a dejar de comercializar el Palacio», añade.
«Este debería haber sido el año del despegue, pero muchas de las empresas que tenían pensado venir no lo han hecho finalmente por recortes del presupuesto», añade Ferrer aludiendo a las repercusiones de la crisis. Sin embargo, las expectativas para 2010 son buenas. «Tenemos ya dos convenciones para abril y tres para mayo», destaca optimista. En total, el Palacio registra 21 cotizaciones para congresos el próximo año. Éste es el número de empresas o colectivos que se han interesado por el recinto, aunque las reservas no están cerradas.