IBIZA | N. G. G.
Expertos reunidos en Ibiza abogaron por la mediación como alternativa al modelo penal actual que, según calificaron, es excesivamente punitivo y da a la víctima el papel de «gran ignorada» en el proceso judicial. «Hay que avanzar hacia un modelo de derecho penal distinto», dijo el fiscal del Tribunal Supremo Félix Pantoja García, quien consideró que el actual modelo es «un fracaso» a no ser que lo que la sociedad quiera sea simplemente apartar a aquellas personas que sobrepasan «la línea».
La mediación penal es «un nuevo escenario» donde adquieren un peso importante «la empatía, la responsabilidad, el tratamiento más humano, las disculpas y la prevención de futuras conductas», sostuvo Pantoja García. Frente a esto, la situación actual: una sociedad que demanda que las condenas sean más duras y se rebaje la edad penal, algo que a juicio de Pantoja García no llevaría aparejada una disminución de delitos; unas víctimas «ignoradas» que ven cómo los procesos avanzan «a sus espaldas» y su dolor se «cronifica». «El endurecimiento general [más penas y menos permisos penitenciarios] no corresponde con el nivel de inseguridad que vive nuestro país», apuntó Pantoja García, que indicó que la población reclusa ha crecido un 404 por ciento en sólo treinta años.
Concretamente, la mediación penal se define como «la participación voluntaria del imputado y la víctima en un proceso de diálogo y comunicación con el objetivo de conseguir la reparación adecuada del daño», señaló la mediadora del Servicio de Mediación de la Generalitat de Cataluña, Ansel Guillamat Rubio, que fue más allá: «Es buscar un equilibrio entre los intereses de la víctima y de la comunidad y la necesidad de reinserción social de los infractores».
Según Pantoja García, la mediación, que se caracterizaría por «la flexibilidad, la bilateralidad y la oficialidad», busca, entre otras cosas, mejorar el paso de la víctima por el proceso judicial, algo fundamental. Para ello, existe la figura del mediador, una persona con la formación adecuada que se encargaría de gestionar de forma imparcial la situación con ambas partes.
Actualmente, 87 juzgados trabajan con mediación penal, de los cuales el 57 por ciento se encuentran en Cataluña y el 33 por ciento, en el País Vasco. Según Pantoja García, la experiencia muestra que la mediación consigue, entre otras cosas, acortar considerablemente el tiempo que duran los procesos en instrucción.
No obstante, todavía hay debates abiertos sobre cuestiones delicadas como en qué situaciones se debería aplicar o no la mediación, ya que deben tenerse en cuenta tanto las circunstancias como la posición emocional de las partes, además de la tipología de los delitos.