IBIZA | MARTA TORRES
Finalmente será la conselleria de Educación quien instalará en Portal Nou un toldo para que un niño afectado por una rara enfermedad que le impide regular la temperatura corporal pueda salir al patio con el resto de sus compañeros. Los padres del pequeño, de tres años, recibieron una llamada de la delegada de la conselleria en Ibiza, Margalida Marí, comunicándoles que había dado libertad al centro para que instalara una pérgola o marquesina en el patio de infantil.
Desde la conselleria señalaban ayer que Educación asumirá el coste de esta instalación a pesar de que aseguran que correspondería al Ayuntamiento de Ibiza. «Se ha estudiado el caso y después se ha autorizado a la escuela. Es algo excepcional», afirman. Fuentes del Govern detallan que a partir de ahora será el colegio el que marcará los plazos. «La dirección del centro la encargará y luego el Ibisec se hará cargo del pago», añaden.
Los padres del niño, Juan Antonio Prats y Maribel Sánchez, se han mostrado contentos con el anuncio, aunque aseguran que estarán muy pendientes de que no se quede sólo en palabras. «Agradecemos el esfuerzo que la conselleria ha dicho que hará», afirman los padres quienes, sin embargo, recuerdan que siguen esperando una respuesta por escrito del Ayuntamiento de Ibiza a su problema. De hecho, aseguran que sólo se han reunido una vez con la concejala de Educación y Juventud, Irantzu Fernández, y no varias, como han afirmado desde el Consistorio. En este sentido, afirman que tras la reunión solicitaron una segunda entrevista con Fernández. «Pero hemos esperado dos semanas y no nos han dado ninguna cita para volvernos a entrevistar con la concejala», insisten antes de denunciar el «mutismo» del Ayuntamiento de Ibiza con ellos.
Los padres confiesan que tampoco entienden la actitud del Ayuntamiento en este caso, ya que se ha negado a poner un toldo en el colegio a pesar de que hace apenas mes y medio habilitó uno en el patio de las aulas prefabricadas instaladas junto a los Multicines. «Y también otro en el colegio Can Misses», señalan.
Antes de conocer la decisión de la conselleria, los padres ya habían pedido ayuda al Defensor del Pueblo y a la directora insular de la Administración del Estado, Sofía Hernanz. «Estábamos desesperados», justifican. Los padres afirman que es un derecho que su hijo pueda estar escolarizado en las mismas condiciones que sus compañeros. Recuerdan que en los meses de más calor el niño se quedaba en clase con una profesora durante la hora del patio y que hasta ahora salía al recreo con gafas de sol y un gorro y una camiseta mojada para evitar que le subiera la temperatura.