IBIZA | J. LL. F.
La Sindicatura de Comptes de les Illes Balears, una entidad fiscalizadora de la contabilidad pública que depende del Govern balear, ha emitido el informe de control de las cuentas generales del Consell Insular de Ibiza correspondiente al ejercicio de 2006. En dicho dictamen, de 144 páginas, se enumeran múltiples irregularidades y anomalías contables de toda índole, que afectan a prácticamente todos los departamentos y áreas de la institución, gobernada entonces por el Partido Popular.
Entre los fallos detectados figura, por ejemplo, el hecho de que el Consell no transmitió la correspondiente escritura pública en la compra del hipódromo de Sant Rafel, que se llevó a cabo ese año. En la opción de compra de esta instalación se observa que en el expediente «falta el certificado de Intervención de existencia de crédito, la fiscalización del gasto por parte de Intervención y la factura conformada»
Llama también la atención el hecho de que dos personas que no formaban parte de la empresa pública Ferias y Congresos de Ibiza y Formentera (Fecoef) tenían firma autorizada para sacar dinero de sus cuentas bancarias. «Se ha constatado que, para disponer de fondos de la entidad, figuran autorizadas dos personas que no forman parte de los órganos de administración, ni de la relación de personal de la entidad», afirma textualmente el informe de la sindicatura, que agrega que esta misma situación ya se producía en años anteriores sin que se hubiera enmendado nunca.
A lo largo de las 144 páginas del dictamen se suceden las irregularidades de todo tipo, como, por ejemplo, el hecho de que en el Patronato de la Escuela de Turismo el resultado presentado en el balance de situación arrojaba unas pérdidas de 130.000 euros, mientras que en el resultado económicopatrimonial se apreciaban unos beneficios de 68.000 euros.
Por otra parte, «el Consell no lleva un seguimiento ni una contabilización de las bajas de inmovilizado», y además incumple la normativa vigente porque «no contabiliza ningún importe en concepto de amortizaciones». Del mismo modo, «el inventario de bienes del Consell Insular no coincide con el inmovilizado no financiero contabilizado (hay una diferencia de 34.000 euros) ni presenta la misma estructura», dificultando así su comprensión y control.
Por otra parte, la organización de la Feria Andaluza de ese año adolece de la «falta de documentación que ha de integrar el expediente de contratación».
La Sindicatura de Comptes hace una serie de recomendaciones en cada uno de los capítulos y secciones que, en general, se concretan en extremar el respeto a los protocolos y procedimientos de contabilidad en las administraciones públicas.