IBIZA | P. R. / N. G. G.
La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Sant Antoni acordó ayer abrir una ventanilla de información y asesoramiento técnico a las personas afectadas por el tornado que alcanzó Cala de Bou el jueves por la noche y causó numerosos daños en viviendas, árboles y tendido eléctrico, entre otros elementos.
Según fuentes municipales, técnicos y operarios del Consistorio ayudarán a las personas que lo necesiten a realizar informes de daños y tareas de limpieza. Los interesados podrán dirigirse a las oficinas municipales a partir del lunes en horario de 8,30 a 14,30 horas.
Desde el departamento de prensa del Ayuntamiento señalaron que tenían previsto esperar a la próxima semana para hacer una valoración oficial de los efectos de este fenómeno meteorológico y que, una vez realizada, estudiarán la posibilidad de declarar la zona como dañada o algo similar.
Asimismo, expresaron su agradecimiento a los profesionales y particulares que trabajaron para ayudar a restablecer la normalidad lo antes posible y subrayaron la «inmediata» respuesta que se ofreció a la ciudadanía.
Concretamente, entre estos efectivos, fuentes de Protección Civil de Sant Antoni detallaron que llevaron a cabo cerca de una decena intervenciones consistentes de forma mayoritaria en la limpieza de árboles caídos en carreteras, caminos vecinales y vías públicas, que impedían el tráfico de vehículos o incluso dificultaban que los vecinos pudieran entrar o salir de sus casas.
En este sentido, fuentes el Parque Insular de Bomberos explicaron que su trabajo, que fue ininterrumpido entre las 21 horas del jueves y las 14 horas de ayer, se centró fundamentalmente en cortar con motosierras los árboles caídos.
De diez a doce bomberos
Por una parte, los entre diez y doce bomberos que estuvieron trabajando en turnos colaboraron con los técnicos de Gesa para retirar pinos y otros ejemplares caídos sobre postes eléctricos para permitir que los operarios restablecieran el servicio lo antes posible.
También retiraron aquellos árboles que se encontraban caídos sobre vehículos y los que no permitían la entrada o salida de las viviendas, si bien no intervinieron en aquellos casos en los que no suponían algún tipo de riesgo, como los árboles desplomados en mitad de una finca.
Estas fuentes resaltaron que los daños se encontraban todos «muy localizados» y subrayaron el intenso trabajo que se llevó a cabo.