IBIZA | PEP RIBAS
La diputada regional del PP Carmen Castro criticó ayer el descenso del ocho por ciento en el presupuesto del Ib-Salut (Servicio balear de Salud) para 2010, lo que representa una rebaja del gasto por tarjeta sanitaria. Señaló que en Balears ese gasto es de 1.100 euros por tarjeta sanitaria, una cifra situada por debajo de la media del resto de comunidades autónomas. Pero «aún hay algo peor, y es que en Ibiza el gasto por tarjeta está en 553 euros», afirmó. Castro obtiene esta cifra según el número aproximado de tarjetas sanitarias de la isla, que calcula en 128.000. Afirmó que desconoce el dato exacto, pero que en 2008 eran 127.900.
La diputada conservadora criticó la comparecencia del conseller de Sanidad, Vicenç Thomàs en el Parlament para explicar el presupuesto, ya que aseguró que no había aportado cifras concretas. Especialmente, echó en falta el dinero que aporta el Estado a la sanidad de Balears, pese a que ella se lo preguntó en sus dos intervenciones.
«En las dos comparecencias anteriores de 2007 y 2008 el conseller iniciaba sus intervenciones diciendo lo que aporta a la sanidad el Estado y lo que aporta la Comunitat Autònoma. Creo recordar que el año pasado bajó 31 millones respecto a 2008. Pues bien, no nos dijo la aportación del Estado de este año», agregó.
Castro considera que la actitud de Thomàs de no responder a esta cuestión está reñida con la «transparencia» de la que dijo que había hecho gala el conseller y que habían resaltado también los grupos políticos que apoyan al Govern.
En primer lugar, la portavoz del PP calificó el presupuesto de 2010 como el de un Govern que está en crisis y consideró a Francesc Antich incapaz de solucionar los problemas internos que afectan a su equipo. También considera inadmisible que en el primer año del nuevo sistema de financiación, el presupuesto de la Comunitat Autònoma se vea rebajado en un 4,9 por ciento.
Con respecto a los presupuestos de la conselleria de Salud y Consumo, Castro los calificó de «antisociales» y aseguró que «castigan» duramente a los ibicencos.
La portavoz expresaba el malestar del PP por el descenso de casi un siete por ciento en la asignación para el Área de Salud de Ibiza en el presupuesto de 2010. Asimismo, el partido considera «preocupante» los recortes de casi el 13 por ciento en el capítulo de personal de atención primaria (2,5 millones de euros menos que en 2009 en toda la Comunitat).
En asistencia sociosanitaria, el PP denuncia que el Govern destina todo su presupuesto a Mallorca. En este sentido, el conseller confirmó que no tiene ninguna partida para financiar la residencia asistida de Cas Serres, a pesar de las demandas de Tarrés, que según Castro, «parece que no tienen mucho peso en el Govern». Castro afirmó que el conseller de Sanidad se excusaba en que ese centro depende del Consell, pero recordó que el hospital tiene camas asistenciales, que son responsabilidad del Govern balear.
También consideró «intolerables» los recortes en el Plan Autonómico de Drogas, en los programas de salud pública y las campañas de salud.