PALMA | EUROPA PRESS
La economía balear «toca fondo» en este momento, con los sectores de la industria y los servicios en mínimos históricos, mientras el inmobiliario «continúa su proceso de ajuste tras explotar la ´burbuja´ que se generó durante los últimos años. Y, paralelamente, el paro toca techo, al continuar la destrucción de puestos de trabajo que se inició cuando la crisis se extendió del sistema financiero a la economía real y, de ésta, al mercado laboral».
Así lo expuso ayer el director del Centre de Recerca Econòmica (CRE), Antoni Riera, durante la presentación en la sede de Sa Nostra en Son Fuster del ´Informe de Coyuntura octubre 2009´, en el que destaca un descenso del 1,8 por ciento en el valor añadido bruto del tercer trimestre en las islas, lo que supone que, en plena temporada turística alta, la economía fue a peor en lugar de remontar.
Según precisó el experto en economía, «no podemos caer mucho más», porque la Comunitat Autònoma se encuentra en un «momento francamente dificultoso», tanto para la demanda como para la oferta, con un descenso en el gasto turístico del 8,8% que «nos sitúa en números de hace tres años», una inversión que retrocede un 3,1% y un consumo familiar negativo (-1,7%), que se traducen en que el sector servicios esté «en caída libre», con un -2,3 por ciento.
Por lo que respecta a la situación laboral, el paro «da pequeños síntomas de que toca techo», aunque se mantiene muy elevado, con más de 81.000 desempleados registrados en el SOIB en octubre, que «perfectamente pueden ser 100.000 a finales de año», adelantó Riera. A lo que agregó que la situación, que inicialmente afectó a trabajadores con escasa formación, ahora salpica también a profesionales altamente cualificados.