IBIZA | J. LL. FERRER
Familiares de personas discapacitadas que acuden a los talleres del centro ocupacional instalado en sa Coma por el Consell Insular denunciaron ayer ante este periódico una oleada de robos perpetrados en estas dependencias en las últimas semanas, así como una agresión sufrida por un componente de la brigada de limpieza, también discapacitado, que según los denunciantes fue atacado por un grupo de seis jóvenes y tuvo que ser hospitalizado. Estas acciones procederían de internados en el Centro de Menores, situado igualmente en sa Coma y también dependiente del Consell, según las sospechas de los familiares de los discapacitados del centro ocupacional.
El presidente de la asociación Sa Colometa, Vicent Tur, una de las entidades que representa a los usuarios del centro ocupacional, afirmó: «Desde que entró en funcionamiento el Centro de Menores Padre Morey, en sa Coma, empezamos a notar que nos faltaban cosas, como teléfonos móviles. Se comprobó que alguien entraba en nuestro pabellón cuando no había gente en él. También robaron radiocasettes. Últimamente, rompen ventanas y puertas, lo que hace que en ocasiones no se puedan impartir talleres».
Tur destaca que ni su asociación ni los familiares de los discapacitados tienen nada en contra de la existencia de este centro, pero dijo que «la gente tiene miedo, porque esto va a más». «Un monitor comentó incluso que también se han robado medicamentos», añadió.
La inquietud de estos familiares se ha incrementado notablemente después de que les llegara la noticia de que, anteayer, un chico discapacitado que forma parte de la brigada de limpieza sufrió al mediodía una agresión que le llevó a ser hospitalizado, víctima de múltiples contusiones. Según Tur, seis jóvenes le asaltaron y le propinaron una paliza.
Ante esta situación, los familiares de los discapacitados de este taller ocupacional se reunieron para analizar la situación y expresaron su malestar por la falta de vigilancia y seguridad en la zona. Como medida de protesta, acordaron no llevar a sus familiares al centro hasta que no se resuelvan las carencias de seguridad. «Hay entre 22 y 25 personas en el taller ocupacional y sólo dos monitores para vigilarlos, lo cual es muy difícil, y también los monitores tienen miedo», declaró.
Los jóvenes ingresados en el Centro de Menores, 18 en total, permanecen allí día y noche y, según Tur, circulan libremente por todo el recinto. «Van por allí donde quieren, y entran y salen cuando quieren», recalcó.
«No tenemos nada en contra del Centro de Menores, pero debería haber una vigilancia», dijo Tur.
Otras fuentes informaron de que este verano unos jóvenes del Centro de Menores agredieron también a un capitán de la Unidad Militar de Emergencias (UME) mientras integrantes de este grupo se alojaban en sa Coma.