IBIZA | EUGENIO RODRÍGUEZ
La misión enviada por la Unesco a Ibiza inició ayer su trabajo de inspección para comprobar si el proyecto de ampliación del puerto de Vila afecta a los bienes declarados Patrimonio de la Humanidad con un recorrido por sus instalaciones, desde el muro situado frente a la plaza de sa Riba hasta el dique de es Botafoc con una parada en los muelles de carga y descarga. Hasta mañana, los miembros de la Unesco recogerán toda la información del proyecto de es Botafoc y contactarán con representantes de las instituciones, entre ellos el presidente del Govern, Francesc Antich, para emitir un informe que se presentará en el próximo Comité del Patrimonio Mundial previsto en julio del año que viene en Brasilia. El inicio de las obras de ampliación del puerto están en suspenso hasta que se conozca el resultado de la inspección.
La primera de las tres jornadas de trabajo se centró en el recorrido por el puerto con el presidente de la Autoridad Portuaria, Francesc Triay, y la alcaldesa, Lurdes Costa, a la cabeza y, por la tarde, el encuentro con las organizaciones denunciantes del supuesto impacto del proyecto de es Botafoc sobre los bienes declarados Patrimonio de la Humanidad.
La comitiva de la Unesco está formada por Mechtild Rössler, de nacionalidad alemana, en representación del Centro Patrimonio Mundial, la francesa Christine Pergent-Martini, de la Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza (UICN), y el croata Goran Niksin, del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios Históricos (Icomos). La UICN e Icomos son dos órganos consultivos del Patrimonio Mundial en temas de biodiversidad y asuntos culturales, respectivamente. La consejera técnica de la Subdirección General de Protección del Patrimonio Histórico, Esther Rodríguez, acompañó en representación del Ministerio de Cultura a los miembros de la misión.
El Ministerio de Cultura, que es la institución que ha invitado a los inspectores a Ibiza, no permite que se dé ninguna información sobre el contenido de los encuentros. Se facilitó, eso sí, una imagen de la primera reunión que los representantes de la Unesco mantuvieron en Can Botino con la alcaldesa, Lurdes Costa, y los concejales Marc Costa, y Vicent Ferrer. Para transmitir una imagen de unidad, la portavoz del grupo del PP, Virtudes Marí, también participó en este encuentro y acompañó a la comitiva en su visita a las instalaciones portuarias. Costa y Triay no sólo defendieron que el proyecto de ampliación del puerto no afecta a los bienes declarados Patrimonio de la Humanidad, sino que es necesario para la ciudad. Ambos declinaron hacer declaraciones al respecto. «Hay que ser prudentes», se limitó a decir Triay al ser preguntado por este periódico.
Dudas y fotografías
Pocos minutos antes de las 9 horas los representantes de la Unesco llegaban a Can Botino, donde les esperaba en la puerta la responsable de protocolo del Consistorio. En este primer encuentro institucional, el Consistorio y el Ministerio de Cultura presentaron los bienes declarados Patrimonio de la Humanidad, aunque ante las preguntas de los miembros de la misión se habló también del proyecto del puerto.
Cuando pasaban diez minutos de las 11 horas entraba en Can Botino el presidente de la Autoridad Portuaria acompañado por sus técnicos. Tras tomar todos juntos un rápido desayuno, la comitiva se marchaba a las 12 horas en una furgoneta hasta el obelisco de los corsarios, donde se iniciaba el recorrido por el puerto, que culminó en el dique de es Botafoc sobre las 13,20 horas. El representante de Icomos no paraba de sacar fotos e incluso pidió al concejal de Vivienda y Núcleo Histórico, Marc Costa, si podía hacerle una fotografía con su cámara junto a sus dos compañeras. También posaron con la alcaldesa, el presidente de la Autoridad Portuaria y la portavoz de la oposición.
De es Botafoc, la comitiva se desplazó a un restaurante del centro de Vila para almorzar. La jornada de trabajo se reanudó por la tarde en la sede de la Autoridad Portuaria, donde Triay y los técnicos abordaron con detalle el proyecto del puerto de Vila. Posteriormente, los inspectores se desplazaron de nuevo a Can Botino, donde mantuvieron diversas reuniones con distintos colectivos, entre ellos los denunciantes del impacto del proyecto sobre el Patrimonio. La jornada de hoy arranca en el Consell, donde los presidentes Xico Tarrés y Francesc Antich recibirán a los inspectores y a la representante del Ministerio de Cultura.