IBIZA | L. F. A.
El viento quería llevarse por delante los manteles del catering, los santos de la procesión, las banderolas que adornaban la plaza y los sombreros de las pageses de la colla pero, finalmente, no lo consiguió. El día grande de las fiestas de Sant Carles contó no sólo con la participación masiva de los vecinos y de muchos turistas sino también de un despliegue importante de autoridades. El obispo de Eivisa, Vicente Juan Segura, ofició la misa a la que asistieron el diputado Enrique Fajarnés, el capitán de la Guardia Civil, Rafael Rosique, la consellera de Turismo, Pepa Marí, los alcaldes Vicent Marí, José Sala y Antoni Marí Marí Carraca, el diputado José Juan Cardona y buena parte del equipo de gobierno y de la oposición de Santa Eulària, entre otros.
Estas fiestas han dado un paso más y no se limitan a ofrecer a los vecinos y turistas la típica orelleta con un vaso de vino tras el oficio religioso. Veintiocho alumnos del curso de auxiliar de cocina y auxiliar de repostería (CAPI) de la Escuela Municipal de Formación de Santa Eulària prepararon una degustación a la altura de un cóctel de lujo. La directora, Alicia Torres, explicaba orgullosa que los chavales llevan sólo un mes en el curso de inserción laboral pero que ya han sido capaces de preparar una degustación de lujo, inspirada en las recetas tradicionales de la isla con un toque nouvelle cuisine. «Es muy positivo para ellos porque muestran su trabajo y también para el Ayuntamiento, que está contando con su labor para los eventos que organiza», explicaba. Buena parte del éxito se debió a los profesores José Manuel Sánchez y Eric Tortolani. Sobre el mantel, desde Chupa-chups de sobrasada a chupitos de vichisoise, pasando por las dulces greixoneres y una sofisticada bavaroise de flaó: bizcocho espumoso mojado en hierbas ibicencas y mousse de flaó. Todo ello se sirvió en el terreno junto a la iglesia en el que el año pasado los alunnos de la escuela hicieron la instalación de riego y plantaron el césped.
´Bunyols´ solidarios
Mientras los alumnos de la escuela corrían de un lado a otro con las bandejas, junto a la iglesia Ana Guasch, Isabel García Marí y Ana Juan Clapés no paraban de freír buñuelos a beneficio de la ONG Ayne, de las Trinitarias de Santa Eulària. Recaudaban fondos para dos colegios en Perú, un proyecto que se subvenciona a medias con el Fons Pitiüs de Cooperació. Mientras una turista mallorquina les pregunta la receta del bunyol eivissenc, otro preguntaba, sorprendido, si el delicioso aperitivo que se servía era también para forasters.
La Colla de Ball Pagès de Sant Carles centró la atención tras el oficio religioso y la procesión. Por la noche, conciertos y el tradicional castillo de fuegos artificiales.