IBIZA | A. F. F.
La diputada del PP Carmen Castro pronosticó «el caos en la atención sanitaria» si se aprueban los presupuestos que ayer defendió el conseller de Salud y consumo, Vicenç Thomàs, en la comisión de Hacienda y presupuestos del Parlament. Castro pidió la devolución al Ejecutivo de unas cuentas que recortan en 86 millones las partidas de este departamento, algo que consideró «inaceptable».
La diputada conservadora prevé que el recorte afectará a la contratación de más plantilla y supone incumplir el acuerdo para desarrollar la carrera profesional de los empleados sanitarios, a pesar del consenso alcanzado con ellos. Por ello, prevé que la situación se convertirá en «insostenible» para el conseller, al que también acusa de recortar en un 90 por ciento las ayudas a las ONG y a las campañas de prevención, mientras aumentan los gastos. Según Castro, Thomàs ha emprendido el camino «de la privatización de la sanidad pública».
Thomàs aseguró, por su parte, que las inversiones que se pondrán en marcha el próximo año desde el Ib-Salut «beneficiarán a más del 50% de los ciudadanos al final de la legislatura». Entre estas actuaciones Thomàs incluyó el nuevo hospital Can Misses y los centros de salud de Sant Josep y Eixample de Vila.
El responsable de Salud insistió en que en esta legislatura se han dado los pasos para mejorar déficits de equipamientos y en la atención sanitaria. En este sentido, explicó que el nuevo Can Misses permitirá pasar de 199 a 262 camas y tendrá dos quirófanos más que el hospital actual y «se reservan 200 metros cuadrados para un servicio de radioterapia». Thomàs dijo que el año que viene se extenderá el plan de detección precoz del cáncer de mama a las mujeres de 69 años y se implantará un plan frente a la diabetes pionero en el Estado, entre otras medidas orientadas a dar más calidad de vida a los niños y jóvenes enfermos.