IBIZA | MARTA TORRES
Los directores de los institutos de la isla pedirán al conseller balear de Educación, Bartomeu Llinàs, que solucione de manera definitiva los problemas que sus instalaciones llevan años arrastrando. Los responsables de los centros presentarán sus exigencias a Llinàs en la reunión que ha anunciado que mantendrá con ellos y para la que todavía no hay fecha, según explican los responsables de la mayoría de los centros de Secundaria de la isla, que todavía no han recibido la convocatoria para este encuentro con el máximo responsable de la Educación en Balears.
La directora del instituto Santa Maria explica que están pendientes de que les amplíen las instalaciones con tres aulas que les permitan poder desarrollar las clases con normalidad. En estos momentos, los alumnos deben cambiar de aula constantemente debido a la falta de espacio. Además, recuerda que las barandillas de las escaleras no son seguras y que hay grietas en la fachada. La directora señala que hace años que solicitan estas mejoras.
En el instituto Balàfia indican que aunque han eliminado la domótica que les ocasionaba tantos problemas, todavía deben solucionarse algunas deficiencias en el edificio, como es el caso de la iluminación. Desde el centro, sin embargo, aseguran que los técnicos ya están intentando arreglarlo.
Muchas goteras y poca luz
En Sant Agustí confiesan que están «desesperados» con las goteras, problema que tienen desde que se inauguró el centro y que también sufre el instituto Balàfia, que se construyó prácticamente igual. «La última vez que llovió, en alguna de las aulas las goteras parecían un broll», señala el director, que señala que, aunque tienen otras carencias, no son tan urgentes como solucionar la entrada de agua en las instalaciones. También pedirán al conseller de Educación que habilite una zona de sombra en el patio del instituto. Ahora, cuando llueve, al no haber ningún porche ni espacio cubierto en las instalaciones, los alumnos deben quedarse durante los recreos en las aulas.
Después de tres años de obras (trabajos que inicialmente debían prolongarse durante tres meses), el edificio del instituto Algarb no debería tener problemas. Con las últimas tormentas cayó un rayo sobre el instituto que obligó al centro a reparar la azotea. «Costó 3.000 euros», lamenta el director, que señala que también entró agua en las instalaciones. El responsable explica que los principales problemas los tienen en los alrededores del instituto. «No hay luz y hay clases hasta las nueve y media de la noche, así que los alumnos van a ciegas», explica antes de señalar la falta de accesos adecuados al centro. En algunas zonas faltan aceras y en otras, si bien está el bordillo, en lugar de baldosas hay una capa de hormigón en la que cada pocos metros hay un agujero del que sale un tubo señalando el lugar en el que se colocarán las farolas.
De la misma manera, el director señala que el lugar en el que el autobús deja a los alumnos no es seguro, ya que carece de acera. Los responsables del centro aseguran que han solicitado explicaciones al Ayuntamiento de Sant Josep y al Consell de Ibiza, sin resultado alguno. Desde el Consell de Ibiza declinaron ayer cualquier responsabilidad sobre las quejas del instituto Algarb y aseguraron que la urbanización de los alrededores del centro «son competencia municipal».
El instituto Xarc, de Santa Eulària, tiene pendiente la reforma del gimnasio y del salón de actos. Desde el centro aseguran que este último, aunque se continúa utilizando, tiene el techo tan deteriorado que algunas de las lamas que lo forman se están desprendiendo. Por este motivo exigen a la conselleria balear de Educación que repare el espacio.
En el Isidor Macabich recuerdan que su reforma, que todavía no ha comenzado, estaba prevista antes incluso que la del instituto Sa Blanca Dona. «Hay que arreglar la instalación eléctrica, la calefacción y los servicios de incendios, que no es que no funcionen, sino que falta una fase por añadir. Además, el centro no está adaptado para personas con discapacidad física», detalla el director del centro.
Él mismo apunta que también falta ampliar algunos talleres, aunque califica esta obra de «poco importante» en comparación con todo lo demás que todavía falta por hacer. Ayer mismo, el centro recibió la visita de un técnico del Institut Balear d´Infraestructures i Serveis Educatius i Culturals (Ibisec) para estudiar el espacio.