IBIZA | E. R.
Los inspectores dedicaron la mayor parte de la tarde a mantener contactos en Can Botino con distintos colectivos, entre ellos los denunciantes del supuesto impacto de las obras del puerto sobre el Patrimonio de la Humanidad, el GEN y el Institut d´Estudis Eivissencs (IEE). También se entrevistaron con Ibiza pel Canvi, el Colegio de Arquitectos y la Asociación de Vecinos y Comerciantes de la Marina, favorable al traslado de las instalaciones portuarias a es Botafoc.
El presidente del GEN, Joan Carles Palerm, explicó que el grupo ecologista entregó a los miembros de la misión más documentación sobre el proyecto del puerto, como el estudio de movilidad. Los ecologistas destacan que en este documento la Autoridad Portuaria reconoce que cuando las nuevas instalaciones portuarias de es Botafoc funcionen al 50 por ciento, «los accesos quedarán saturados». El GEN, que acudió a la reunión junto a miembros de Greenpeace, centró su argumentación en el riesgo del vertido de los fangos sobre las praderas de posidonia y la posibilidad de que en un futuro la Autoridad Portuaria promueva la apertura de un nuevo vial por ses Feixes, «área tampón de los bienes declarados Patrimonio de la Humanidad», para resolver el problema del tráfico. Cabe tener en cuenta que el presidente de la Autoridad Portuaria ha descartado esta posibilidad, aunque Palerm recuerda que «lo mismo se dijo en su día de la plataforma».
El portavoz de Ibiza pel Canvi, Josep Maria Garí, acudió a la reunión junto a Josep Maria Costa y Ricard Marlasca. Explicaron a los inspectores de la Unesco que ExC gobierna las instituciones junto al PSOE, al tiempo que les mostraron la propuesta alternativa de ampliación del puerto que esta formación política aprobó en asamblea, pero que Autoridad Portuaria descartó.