JESÚS | RAQUEL SÁNCHEZ
El funeral por Joan Colomar congregó ayer por la tarde en la parroquia de Jesús a medio millar de personas. Vecinos, amigos y compañeros acudieron a despedirse del que fuera presidente del Partido Popular de Ibiza, presidente de la S. D. Ibiza y fundador de la empresa de alquiler de vehículos Betacar.
En la pequeña iglesia de la localidad, abarrotada, buscaban consuelo su viuda, sus hermanos José y Vicente, y su hija Carolina. Junto a la familia estaba también Pere Palau. El ex presidente del Consell Insular fue amigo, socio y compañero en la travesía política de Colomar y convalecía de una operación en el mismo centro hospitalario en el que éste falleció. Tras recibir el alta se trasladó ayer a Ibiza para dar un último adiós al empresario, que se había retirado hace unos años de la vida pública.
Entre los centenares de personas que esperaban en la plaza de la iglesia había muchos miembros del Partido Popular. El presidente de esta formación en Balears, José Ramón Bauzá, se desplazó a Ibiza para hacer llegar a los parientes de Colomar el pésame de la familia popular: «No tuve oportunidad de conocerle personalmente, pero las manifestaciones de reconocimiento de su trayectoria profesional, política y personal me dan información más que suficiente sobre la importancia de su figura en el contexto de la isla».
José Juan Cardona, que le sucedió en el cargo al frente del partido, aseguraba que fue un hombre que siempre huyó de los conflictos y tenía «muchísimos amigos en todos lados». «Si hay una palabra que le definiera es optimista. Era un luchador, estaba lleno de energía; tenía 65 años y parecía que tuviera 40, por eso su muerte nos ha sorprendido a todos», confesaba.
Por su parte, el actual líder de la formación conservadora en la isla, Miquel Jerez, recordaba que ingresó en las filas del PP en la etapa en la que Colomar lo presidía: «Fue una persona que ofreció a los jóvenes protagonismo, espacio en el partido y responsabilidades. Tenía una faceta social poco conocida, era muy sensible con las personas que no lo tenían fácil en la vida y, en ese plano, siempre quiso permanecer en el anonimato».
Ese aspecto altruista del empresario era reseñado también por Joan Marí Tur: «Recibí una petición de las monjas de clausura. Necesitaban un coche. Al día siguiente de la llamada lo tenían en la puerta, Juan se lo regaló». El que fuera conseller insular de Cultura recuerda también el papel de Colomar en «uno de los momentos más difíciles» de su vida política, cuando votó en contra de la investidura de Jaume Matas como presidente del Govern balear. «Gracias a su buen hacer todo se arregló de la mejor manera posible», señalaba.
Antoni Marí Calbet tuvo muchísimas reuniones de trabajo con Colomar en la época en la que uno presidía el Consell Insular y el otro el Partido Popular. Asegura que era una gran persona: «Siempre estaba tranquilo, nunca se enfadaba, mientras que yo estaba siempre chillando». Su relación era tal que fue Marí Calbet quien vendió a Colomar el solar en el que se levanta la que era su casa.
El actual presidente del Consell Insular y el conseller de Programación Económica, Tomás Méndez, eran la representación más visible de la izquierda pitiusa en el funeral. Tarrés evocaba al difunto como «alguien muy sencillo, con las ideas muy claras y pocas ganas de guerra». «Agradecías que te hablara de política. Siempre decía : ´Dejaos de líos, arregladlo´», rememora el también secretario general de los socialistas pitiusos.
También el mundo de los negocios quiso acompañar en su dolor a la familia. Restauradores, empresarios de automoción, de la construcción, hoteleros, representantes de la Cámara de Comercio y de la Confederación de Asociaciones Empresariales estaban allí. Al igual que el presidente del Fomento del Turismo, José Tur Olmo: «Teníamos que haber cenado juntos los dos matrimonios este fin de semana», apuntaba entristecido.
Entre los cientos de amigos que se concentraron en la plaza, había gente del mundo de las artes, como el pintor Carles Guasch o el poeta Toni Roca, y también personas que se relacionaron con Colomar en el ámbito del deporte. Juanito de Ca n´Alfredo intimó con él como socio del Ibiza, cuando aquel presidió el club. De esta entidad nacieron también sus vínculos con Tolo Darder o Toni Arabí, a quien el empresario vendió al Español, gracias a lo cual el ibicenco se convirtió en jugador de Primera División.
Pésame y libro de condolencias
Más de una hora después de que terminara el funeral más de 300 personas permanecían en la plaza de la iglesia esperando para ofrecer el pésame a la familia. Un goteo incesante salía del templo para estampar su firma en el libro de condolencias colocado junto al porche.