FORMENTERA | CARMELO CONVALIA
La Guardia Civil de Formentera investiga el robo que se produjo el pasado vierntes de una caja fuerte en una vivienda particular situada en el entorno de la zona escolar de Sant Francesc. Los ladrones obtuvieron un botín de 800 euros, que es la cantidad que los propietarios han declarado que había en el interior. La denuncia oficial fue interpuesta ayer por parte de las víctimas del robo ya que se encontraban de vacaciones, fuera de la isla, donde tienen su residencia habitual.
Lo poco que ha trascendido del suceso y que este periódico ha podido confirmar con la Guardia Civil es que al menos fueron dos las personas que cometieron el robo. Asimismo, llama la atención que los ladrones no buscaran en otras partes de la casa y se limitarán a actuar en la estancia donde se encontraba la caja fuerte, lo que puede indicar que conocían su ubicación exacta.
De la primera inspección ocular del escenario del robo se deduce que los delincuentes iban perfectamente preparados y llevaban consigo las herramientas necesarias para abrir la caja de seguridad de la vivienda. A todo esto, se añade el hecho de que en el momento del suceso los propietarios se hallaban fuera de la misma, disfrutando de vacaciones.
Debido a estas circunstancias, la investigación no descarta reducir el círculo de los posibles autores del robo al entorno de las víctimas, ya que además de conocer la casa, los ladrones debían también contar con la información de que los propietarios de la misma estaban de vacaciones. Aunque la Guardia Civil baraja todas las posibilidades, cobra fuerza la que apunta a que los autores del robo manejaban la información necesaria para actuar en la tarde del pasado viernes con total impunidad.
Los vecinos de zona no han aportado información que pudiera esclarecer lo sucedido, ya que no percibieron nada especial ni extraño a lo largo de la tarde en la que ocurrieron los hechos.
Conocimiento de la vivienda
Los investigadores de la Guardia Civil valoran el hecho de que los autores del robo conocieran la ubicación de la caja de seguridad y la ausencia de los propietarios para actuar con impunidad. Estas circunstancias podrían reducir el círculo de sospechosos al entorno de las víctimas.