SANT AGUSTÍ | PEP RIBAS
Rita es una serpiente pitón asiática de 3,70 metros de largo y unos 30 kilogramos de peso que vive en un terrario en una tienda de animales de es Port des Torrent propiedad de Vicente Tejero. Él le dio ese nombre en honor a una serpiente pequeñita que tuvo hace ya muchos años, y es que Vicente ha sido siempre un apasionado del mundo animal.
Rita nació en Bulgaria en el año 2005 y llegó a Ibiza formando parte del equipo de un mago de la misma nacionalidad, David Buzgjoi, que trabaja los veranos en la isla y que usa distintos animales en sus espectáculos (palomas, conejos, serpientes...)
De regreso a su país en el año 2007 ese profesional se desprendió de algunas de sus mascotas y de esta forma su pitón fue adquirida por Vicente Tejero, que ya conocía a este tipo de animales y, en consecuencia, la forma de tratarlos y alimentarlos.
El propietario explica que estos reptiles no comen todos los días, sino con una frecuencia de entre 20 días y un mes. Su dieta es la carne y en cada menú a lo largo de varias horas devoran de 2,5 a 3 kilogramos de pollo, conejo o ratas de laboratorio.
Indistintamente pueden comer animales vivos o la carne ya preparada. Pero la primera sorpresa que dio la pitón a su nuevo propietario fue cuando pudo observar que rechazaba la carne de conejo.
«Cuando regresó el mago fuimos a hablar con él y nos explicó que esta serpiente no comía conejos porque siempre había convivido con ellos y los consideraba animales amigos, no comestibles», explica Vicente, que pudo comprobar en persona esta teoría al colocar un conejo en el terrario de Rita. Los dos han convivido pacíficamente durante todo el invierno, a pesar de que la serpiente llevase cerca de un mes sin comer. Vicente, que conoce bien todo tipo de animales, considera esta historia como de cuento, pero él mismo ha comprobado que es verdadera.
Rita, que en la pasada feria de Can Caus fue una de las principales atracciones, es una hembra mediana de Python Molurus Bivitatus, una especie propia del Sudeste Asiático (India, Paquistán, Nepal e Indochina). La más grande de esta especie se encuentra en el zoo de Illinois (USA), con ocho metros de longitud y 182 kilogramos de peso, lo que la convierte en uno de los animales de mayor tamaño del mundo.
«Hay una cierta afición a estos animales, pero pueden ser peligrosos. No son animales de compañía. Cuando son pequeñitos no crean problema, pero crecen rápidamente. No son serpientes venenosas, pero son constrictoras y pueden hacer una presión de hasta 600 kilos. Yo por un error mío, sufrí un ataque que me llevó a urgencias», comenta Vicente.