IBIZA | A. P.
El número de parados en las Pitiusas en octubre se ha disparado en 2.520 personas en comparación con el mismo mes del pasado año y se sitúa en 10.562 desempleados, la mayor parte (10.057) son de Ibiza y 505 de Formentera, lo que representa un incremento relativo del 30,7% y del 44,7%, respectivamente, y supone la cifra más alta de paro jamás registrada este mes. En dos años el número de personas sin trabajo prácticamente se ha duplicado, ya que en octubre de 2007 se registraban 5.565 desempleados en las Pitiusas.
Por otra parte, el número de contratos registrados en Ibiza ha bajado casi un 20% en relación al pasado año y un 2,4% en Formentera. Durante el mes anterior se firmaron 2.774 contratos en las Pitiusas, lo que supone una caída de 644 con respecto a 2008. Del conjunto de parados, 1.468 son extranjeros de la Unión Europea en Ibiza y 100 en Formentera, mientras que los que no pertenecen a la Europa de los 27 son 2.011 parados en Ibiza y 109 en Formentera.
De «muy preocupante» calificaron las noticia tanto el presidente de la Pimeef, Mariano Riera, como el secretario general de UGT en Ibiza, Diego Ruiz. «Son datos muy negativos y cada vez se ve más la necesidad de que se tomen medidas eficaces para salir de esta situación», señaló ayer Ruiz.
Riera considera que el número de parados en las Pitiusas supone un balance «muy triste» y en el caso de las islas cree que se agrava debido al cierre adelantado de hoteles de esta temporada y a la falta de consumo. «Todo es una cadena, ya que si las empresas no dan trabajo y se ven obligadas a despedir a la gente por falta de clientes, se paraliza el consumo y la economía no arranca», remarcó Riera.
En términos similares se expresó ayer Diego Ruiz, quien consideró, no obstante, que las medidas para dinamizar la economía del gobierno central llegarán a dar sus frutos. «El aumento tan notable del paro constituye un muy mal dato para las Pitiusas, especialmente porque en octubre del pasado año se produjo ya una caída considerable sobre el mismo mes de 2007», remarcó. Ruiz elogió, por otro lado, las ayudas que comienzan a cobrar los parados que ya no tienen derecho a las prestaciones ordinarias.
81.683 parados en Balears
Balears registró una subida del paro en octubre del 13,27 por ciento con respecto a septiembre, convirtiéndose en la comunidad autónoma española en la que más creció el desempleo, seguida de Castilla-La Mancha (+7,44 por ciento). Así, el número de parados registrados en las oficinas del Servei d´Ocupació de Balears (SOIB) aumentó en 9.567 personas, con lo que la cifra total de desempleados se elevó el pasado mes en el archipiélago hasta los 81.683.
Por su parte, el paro interanual aumentó en las islas en 24.701 personas, lo que representa una subida del 43,35 por ciento con respecto a octubre del pasado año, siendo la sexta comunidad con el aumento del paro más acusado en los últimos doce meses.
La afiliación media a la Seguridad Social en Balears perdió 26.682 cotizantes en octubre (-5,81 por ciento), lo que situó el número de afiliados al finalizar el mes en 432.779. Asimismo, en términos interanuales la tasa de afiliación cayó un 6,65 por ciento por debajo a la registrada en octubre del año pasado (-30.836). La evolución es, por tanto, negativa en términos mensuales y en valores interanuales. La consellera de Trabajo y Formación, Joana Barceló, calificó ayer los datos del paro en Balears como «verdaderamente negativos», sobre todo porque afectan a personas y familias que «padecen muy directamente la crisis» tras perder su empleo.
Barceló se refirió a la «dureza» de las cifras y señaló que octubre es un mes negativo para el empleo porque coincide con el final de la temporada turística, que este año se ha adelantado por falta de visitantes. Destacó que la Encuesta de Población Activa (EPA) muestra que en las islas continúa aumentado «mes tras mes» la población activa, lo que contrapuso a la bajada que se está registrando en otras comunidades autónomas. La consellera se refirió asimismo a las medidas extraordinarias que ha puesto en marcha el Ejecutivo autonómico para afrontar la actual crisis económica y de «ayuda» a las familias que tienen varios miembros en paro y que han acabado ya su derecho a las prestaciones.