IBIZA | MARTA TORRES
La junta de personal del hospital Can Misses denunció ayer el «malestar» que existe entre los trabajadores de la sanidad pitiusa debido, entre otras causas, a la «falta de contraciones» que impiden ya no la ampliación de la plantilla sino que se complete la que está prevista. «En estos momentos Cardiología está bajo mínimos, falta la mitad de la plantilla, en Urgencias también faltan médicos, se han ido dos facultativos de la Unidad de Hospitalización a Domicilio y es posible que en breve se marche alguno más», comentó ayer la presidenta de la junta de personal, Teresa Arce, tras salir de una reunión que los asistentes calificaron de «intensa». «Hay que pensar que todas estas contrataciones que no se llevan a cabo es dinero que se está ahorrando la gerencia», insistió Arce, que señaló que la falta de personal provoca una mala atención a los usuarios y que las listas de espera para los especialistas aumenten.
Algunos de los médicos que participaron en la reunión aseguran que es muy posible que en breve abandone Can Misses uno de los oncólogos, de manera que el hospital se quedaría sólo con uno de estos especialistas. Los médicos explican que ha solicitado una plaza fuera de la isla y que, debido a la carencia de oncólogos que hay en España, su marcha es una cuestión de tiempo.
La presidenta de la junta de personal explicó que en breve comenzarán con una serie de actuaciones de protesta por la situación. «De momento serán acciones informativas, pero no descartamos nada porque la situación se está desmadrando», añade Arce, que señala que el primer punto en el que se centrarán es en los presupuestos para 2010. «Es lo que nos corre más prisa», insistió la presidenta de la junta de personal, que detalló que los delegados se han repartido las funciones con el objetivo de «especializarse» en los temas que van a tratar en el futuro.
Comparación con Menorca
Sobre el avance del presupuesto del Ib-Salut para 2010 que acaba de publicarse y en el que el dinero destinado a Ibiza se reduce en un 34,5 por ciento, la junta de personal acusa a la gerencia del Área de Salud de Ibiza y Formentera de «no hacerse valer en la conselleria» y de «no luchar para que aumenten las prestaciones». En este sentido critican que el presupuesto de Ibiza (2,4 millones) se haya reducido mientras el de Menorca (6,3 millones) ha aumentado un 12,4 por ciento. «Es algo que no entendemos porque la presión asistencial de Menorca es menor que la de Ibiza. No es que queramos que le quiten cosas a ellos, lo que queremos es estar nosotros como los menorquines», reivindicó la presidenta de la junta de personal.
Los trabajadores también han criticado la «falta de diálogo» con el gerente, Francisco Cárceles, al que acusan de no dar respuesta a sus preguntas y peticiones. «El personal está descontento, cabreado, hay una crispación general y la situación es ya insostenible», señaló Teresa Arce, que animó a todos los usuarios que estén descontentos con la sanidad pitiusa y que tengan algún problema a dirigirse directamente a la gerencia del Ib-Salut, en la tercera planta del hospital. Algunos de los asistentes a la reunión de ayer por la mañana se confesaron «preocupados» por una posible congelación de sueldos del personal de salud. De la misma manera la junta de personal ha criticado duramente la reserva de seis plazas de aparcamiento para los directivos del hospital y acusan en un comunicado a la gerencia «de llamar a la grúa» para retirar los coches de algunos trabajadores aparcados «en un trozo de descampado en el recinto hospitalario».
Salud mental
El conseller balear de Salud anunció ayer en el Parlament que se está planteando «la creación en los próximos dos años» de una nueva unidad comunitaria de rehabilitación en Ibiza» para personas con enfermedad mental. La diputada del PP Carmen Castro acusó al conseller de centrar su política «en titulares» y «demagogia» e insistió en la necesidad de mejorar «mucho» la situación en la que se encuentran los enfermos y sus familiares en Ibiza y Formentera.