IBIZA | E. RODRÍGUEZ
La consellera de Política Social y Sanitaria, Patricia Abascal, reconoce que la aportación del Govern balear para sufragar íntegramente los costes de la gestión de la residencia de Cas Serres no aparece en el proyecto de presupuestos de la Comunitat de 2010, pero asegura que se está «batallando» para que finalmente se incluya. «Estamos hablando con el Govern porque entendemos que es un dinero que tiene que llegar», advierte Abascal, que destaca que «si los números no cuadran», en referencia general al presupuesto del Ejecutivo autonómico, los diputados ibicencos «defenderán los intereses de Ibiza» en el Parlament. Recuerda que aún se pueden presentar enmiendas a los presupuestos y que, por ello, la institución no quiere enviar «un mensaje de conformismo ni de preocupación».
Abascal explica que la residencia de Cas Serres supone un coste anual de alrededor de ocho millones de euros y que el Consell aporta 4,5 millones de sus cuentas, cuando los hospitales similares de Mallorca se gestionan a través de Gesma, empresa pública del Ib-Salut. La consellera asegura que de momento no figura nada en los presupuestos para resolver esta cuestión porque «se está hablando», al tiempo que puntualiza que se puede resolver a través de la presentación de «una enmienda».
De la misma manera, Abascal advierte de que la institución también reclama una mejora de la financiación de la residencia de Can Blai, en Santa Eulària, y fondos para la puesta en marcha de la de Sant Jordi, cuyas obras ya están acabadas. Por ello, la consellera justifica que el Consell reclamara hace unos meses un adelanto para 2010 de entre 10 y 15 millones de euros a costa del nuevo modelo de financiación de las instituciones insulares. «Con esta cantidad tendríamos cubiertas las necesidades», indica.
En el proyecto de presupuestos el Govern sólo prevé un adelanto de la nueva financiación de 4,5 millones de euros, cifra muy lejana a los 10 ó 15 millones que pide el Consell. No obstante, la consellera da por «buenos» los 4,5 millones de anticipo previstos siempre y cuando el Ejecutivo autonómico se haga cargo también de los 4,5 millones de diferencia que soporta el Consell por la gestión de Cas Serres y que genera un déficit creciente.
Sobre la caída del 37 por ciento de las inversiones territorializadas, Patricia Abascal recuerda que las inversiones más importantes, como la del nuevo hospital de Can Misses o la construcción de las escoletes y nuevas infraestructuras educativas, no se incluyen en este apartado porque se realizan a través de las empresas públicas del Govern. El Consell está estudiando «en profundidad» el presupuesto para comprobar si todas las inversiones «necesarias» están previstas. «En principio, las inversiones solicitadas están de una manera u otra, pero aún así queremos ver que están dentro de los presupuestos», justifica. Abascal también indica que las inversiones no se pueden comparar de un año respecto a otro porque hay proyectos que se acaban. Pone como ejemplo el caso de la residencia de Sant Jordi que, al estar acabada, ya no figura ninguna partida para ello en las cuentas de 2010.