IBIZA | J. LL. F.
La conselleria de Medio Ambiente aseguró ayer que todavía desconoce cuándo el Consejo de Ministros licitará la construcción de las nuevas depuradoras de Vila y de Santa Eulària. La licitación es el paso siguiente a la declaración de Interés General de estas infraestructuras. La dirección de la obra y el mantenimiento de la misma serán a cargo del Govern balear.
Medio Ambiente atribuyó a la lentitud de la Administración central y a los numerosos expedientes similares que debe tratar cada semana el Consejo de Ministros la tardanza en esta decisión, sin la cual no puede avanzar la tramitación de estos dos proyectos.
Las nuevas depuradoras de Ibiza y de Santa Eulària son dos de las principales actuaciones que en materia de saneamiento se llevarán a cabo en Balears en los próximos años, junto con otras dos plantas, en Mallorca y Menorca. Medio Ambiente afirma que en 2009 ha realizado una inversión sin precedentes en esta materia en las Pitiusas.
La nueva depuradora de Vila se instalará en el antiguo campo de tiro de sa Coma, tras el acuerdo alcanzado entre todas las instituciones implicadas. Por su parte, la ampliación de la planta de Santa Eulària fue incialmente aplazada para dar prioridad a la de Platja d´en Bossa, que estaba en una situación especialmente precaria, y ahora ha recibido el impulso de los gobiernos central y autonómico.
Retraso del Consejo de Ministros
Las nuevas depuradoras de Vila y de Santa Eulària no podrán iniciar su tramitación hasta que el Consejo de Ministros proceda a su licitación y posterior adjudicación, que también realizará el Gobierno central. El Govern balear, por su parte, se hará cargo de la dirección y el mantenimiento de la obra.