IBIZA | MARTA TORRES
Los padres de un niño de tres años del colegio Portal Nou han denunciado que su hijo apenas puede salir al patio con el resto de sus compañeros porque la zona de juegos del colegio de Vila no dispone de sombras. El niño padece una displasia ectotérmica, una enfermedad rara que afecta a las glándulas sudoríparas y que impide que el cuerpo regule la temperatura, por lo que necesita estar en un ambiente ni muy frío ni muy caluroso para no sufrir un golpe de calor, según explican los padres, Maribel Sánchez y Joan Antoni Prats.
Los padres han pedido a la conselleria que habilite una zona de sombra en el patio de Infantil, donde aseguran que no hay ninguna. Sin embargo, explican que en la reunión que tuvieron con la delegada de la conselleria en Ibiza, Margalida Marí, ésta les dijo que las obras en los colegios eran responsabilidad del Ayuntamiento de Ibiza. «Nos dijo que pusiéramos al niño debajo de un árbol», critica la madre. Margalida Marí, en cambio, niega que dijera estas palabras. Después de esta reunión pidieron una entrevista con la concejala de Educación, Irantzu Fernández, que tuvieron a principios de octubre y a la que en vez de Maribel fue su hermana. «Estaba muy nerviosa y preferí que fuera ella», explica Maribel. Juan Antonio explica que Fernández les volvió a remitir a la conselleria de Educación alegando que no era su responsabilidad. «Antes de despedirnos le dijimos que íbamos a ir a la prensa», añade el padre.
La pareja asegura que tras esta reunión su familia ha recibido presiones desde el Consistorio para evitar que se publicara su queja. De la misma manera, confiesan que están molestos por la actitud que la alcaldesa de Ibiza, Lurdes Costa, e Irantzu Fernández mostraron en el pasado pleno del Ayuntamiento cuando la concejala de la oposición Olga Martínez habló de su caso. «Dijo que el pleno no era el lugar para hablar de un caso tan concreto y que no entendía por qué ella y Virtudes Marí hacían de nuestras portavoces. Nosotros hemos pedido ayuda a todo el mundo, de todos los partidos. Igual que fuimos al Ayuntamiento y a la conselleria también comentamos el caso con la diputada balear Carolina Torres», explica.
El colegio pide reformas
La familia ha presentado a la conselleria un escrito del jefe de Pediatría del hospital Can Misses, Bartolomé Bonet, que considera que el niño debe ir a una escuela «donde exista una buena regulación de la temperatura ambiental y lo más próximo posible a su domicilio, de forma que podamos prevenir que el niño desarrolle hipertermia». De la misma manera, explica que la del pequeño es «una enfermedad muy rara que tomando las medidas adecuadas se puede manejar sin grandes incidentes, pero que sin éstas medidas puede tener repercusiones muy graves».
Los padres aseguran que la dirección del centro está de acuerdo con instalar en el patio de infantil una pérgola como las que ya se han colocado en otros centros. De hecho la directora del centro, Paulina López, ha enviado un informe a la conselleria balear de Educación en el que solicita «una serie de reformas en la escuela» para poder atender al pequeño. En él aseguran que el área «de sombra en la zona de juegos es insuficiente» y que esto obliga a que el pequeño se quede en el interior del aula durante los recreos cuando hace demasiado sol. Además, el centro pide la instalación «de una estructura que pare la entrada de los rayos solares en el aula», ya que la calientan a pesar de que cuenta con aire acondicionado. Por último, señalan que la clase no puede asistir a las aulas de música, ordenadores y la polivalente, ya que carecen de climatización. «El grupo se ve en inferioridad de condiciones respecto a otros que sí pueden disfrutar de todas las instalaciones sin limitaciones», explica el informe que la dirección del centro ha enviado a la conselleria.
Los padres afirman que están preocupados, además de por la salud de su hijo, por la discriminación que esto supone para el niño, que no disfruta del patio como el resto de sus compañeros. En septiembre, por ejemplo, no salió ningún día de la clase durante el recreo. Se quedaba en el aula con una profesora. «A veces, cuando no aguanta más, se va a la clase», explica la madre, que asegura que en ocasiones los profesores han encontrado al niño tumbado en el suelo de la clase buscando el frío de las baldosas. Maribel explica que en estos momentos para salir al patio el pequeño se pone gafas de sol y un gorro y una camiseta mojada para evitar que le suba la temperatura. «Esto es un problema para el tutor, que al acabar el recreo tiene que cambiarle la ropa», detalla la mujer, que asegura que el profesor del pequeño, Pep, le atiende con mucho cuidado.