IBIZA | L. F. A.
Vampiros, brujas y diablillos dejaron de hacer el mal por unas horas para disfrutar juntos de una multitudinaria fiesta de Halloween en el recinto ferial. La Plataforma sociosanitaria celebraba esta cita solidaria de la mano del payaso Piruleto y la respuesta de padres y pequeños no pudo ser más positiva. «Estamos muy satisfechos, llevamos más de 600 entradas vendidas y serán muchas más. Además, la coincidencia con la Feria de Muestras en el recinto nos ha ayudado porque muchos padres han aprovechado para dar una vuelta por los stands», explicaba ayer el vicepresidente de la Plataforma sociosanitaria, José Pedro García, mientras atendía la cola de entrada.
Dentro, dos enormes castillos hinchables temblaban con decenas de niños saltando y tirándose por los toboganes, mientras que en el escenario principal, el pequeño mago Lorenzo´s hacía aparecer un conejo de la nada, dejando a los pequeños extasiados.
Una marea de globos de Bob Esponja, Hello Kitty, Mickey y Rayo McQueen recorrían el recinto de la mano de los pequeños monstruos de la noche de difuntos. En las paredes y techos la decoración también la protagonizaban los globos, pero en naranja y negro, como manda la tradición de esta fiesta anglosajona a la que se le adjudica un origen celta y que cada año toma más fuerza en Ibiza para disgusto de quienes defienden las tradiciones autóctonas.
Los mayores también participaron activamente en la cita. No faltaba algún padre ataviado de monje decrépito, al estilo de los que aparecen en la película ´El nombre de la rosa´, ni tampoco alguna mamá con un cuchillo atravesándole el cráneo o con una enorme nariz de bruja llena de verrugas.
Los bailarines de Capricorn concentraban la atención sobre el escenario, donde también cantaron Piruleto y Gominola acompañados por los niños. Entre canción y canción se oían los gritos que salían del túnel del terror, donde hubo colas durante toda la tarde. Además, se sortearon regalos y el mejor disfraz de la cita se llevó un premio. La entrada con fines solidarios costaba seis euros e incluía una consumición. Varias empresas y el Consell patrocinaban el evento.
Más fiestas
La del recinto ferial no fue ni mucho menos la única fiesta de Halloween que se celebró ayer en Ibiza. El Punt Jove de Santa Eulària organizó un túnel del terror durante la tarde, en el que trabajaron un equipo de diez monitores para aterrorizar a los más pequeños. En el colegio Torres de Balàfia de Sant Llorenç organizaron una salida nocturna por el bosque con trencada de pinyons y alguna que otra sorpresa terrorífica.