IBIZA | M. T.
La delegada de la conselleria balear de Educación en las Pitiusas, Margalida Marí, aseguró ayer que su departamento «ha hecho un enorme esfuerzo» para escolarizar al niño en el colegio que solicitaban los padres. «Cuando pidieron plaza lo hicieron sin el dictamen de necesidades, igual que cualquier otro niño sin problemas», explica Marí, que detalla que a pesar de esto y de que el centro que querían no les correspondía, finalmente se escolarizó en él al pequeño. En un primer momento, al niño le habían asignado una plaza en las aulas prefabricadas de los Multicines, algo a lo que los padres se negaron de pleno al saber la temperatura que se alcanza en estos espacios.
«La familia ha tenido un tratamiento extremadamente preferencial precisamente por su situación. Se ha hecho lo que no es habitual», insiste la delegada, que niega que dijera a la madre que pusiera a su hijo bajo un árbol durante el recreo. «Lo que le dije es que no recordaba muy bien el espacio pero que creía que había una zona de sombra natural en la que el niño se podía proteger del sol», señala la delegada, que se confiesa «muy sorprendida» por la situación a la que se ha llegado.
«En el caso de que quisiéramos poner un toldo, como piden, es una competencia municipal, como ya les dije en la reunión», afirma Marí, que asegura que ha enviado el escrito de los padres a las direcciones generales de Innovación y de Planificación y Centros para que respondan a la familia. «Es algo que corresponde al Ayuntamiento, no entiendo por qué les dijeron que no», comenta la delegada, que confiesa que no le gusta que las administraciones se acusen mutuamente.