IBIZA | A. P.
Marcas consolidadas desde hace años en Ibiza, como Citroën, Renault o Seat, entre otras, aspiran a vender alrededor de 20 ó 25 coches nuevos sujetos a las ayudas del Plan 2000E cada concesionario antes de finalizar el año. «Estas ayudas estimulan a la gente a comprar y a visitar las distintas empresas porque con este plan se abaratan los coches de forma muy considerable, del orden del 20% ó el 25%, y el cliente que reúne las condiciones exigidas por la ley para poder beneficiarse de las subvenciones se anima a comprar», explica Bartolo Clapés, director comercial de Citroën en Ibiza.
En el caso de esta marca en concreto, Clapés asegura que se mantiene el descuento de 2.000 euros por la compra de un vehículo nuevo, a la espera de poder recuperar después esta rebaja cuando entre en vigor la nueva edición de las ayudas.
Esfuerzo económico
«Las empresas que mantienen estas ayudas, que en realidad son prácticamente todas, lo hacen mediante un esfuerzo económico muy importante con la aportación de dinero propio y con el fin de mantener unos compromisos adquiridos con el cliente con anterioridad», añadió Clapés.
La mayoría de concesionarios consultados coinciden con el ministro de Industria cuando afirmó que el Plan 2000E ha conseguido los objetivos de dinamización de las ventas de coches y también ha servido para mejorar la seguridad vial y para disminuir las emisiones de dióxido de carbono.
Uno de los requisitos exigidos por el Gobierno para la compra de un coche con descuentos del mencionado plan es que la emisión del automóvil sea menor de 150 gramos de CO2 por kilómetro recorrido.