IBIZA | J. LL. F.
Cómo sobreponerse a un episodio traumático y recuperar la confianza en sí mismo fue el objeto de la película y del coloquio que anteayer acogió el Club Diario de Ibiza, organizado por la entidad Deforsam, dedicada a la salud mental en Ibiza y Formentera.
Partiendo de la proyección de la película ´Gente corriente´ (Robert Redford, 1980), los participantes en la mesa redonda destacaron la importancia de las relaciones personales para ayudar a la víctima de un suceso dramático a recuperar su vida normal. En el largometraje, un joven pierde a su hermano en un accidente náutico y su madre, en vez de apoyar al hijo superviviente, desarrolla en él un sentimiento de culpabilidad y aislamiento que le lleva a un intento de suicidio. Finalmente, con la ayuda del padre y un psicólogo, el hijo logra restablecer su equilibrio emocional, mientras la madre, poseída por una personalidad sin sentimientos, abandona la familia.
Al hilo de este argumento, la psicóloga de Deforsam Flor Victoria Gramage explicó que desde esta entidad «se trabaja la comunicación, pues sin ella no es posible avanzar». Para superar situaciones emocionales adversas, «es preciso un cambio, y a veces los cambios requieren renuncias y separarse de ciertos ambientes próximos. La persona nunca es el problema, sino el ambiente tóxico al que a menudo ésta se entrega».
Adoptar ritmos de trabajo
A modo de ejemplo, indicó que los usuarios de los servicios de Deforsam «aceptan los cambios adoptando un ritmo de trabajo, unos compromisos de actuación, dándose premios por logros, haciéndose responsables de su trabajo y renunciando a la crítica continua. Se quiere que salgan de su aislamiento y sean conscientes de su potencial».
La psicóloga afirmó que, mediante estas actividades, «algunos han recordado habilidades que habían olvidado» y se están logrando «resultados satisfactorios».
Por su parte, el monitor de laborterapia del Centro de Día David Riera destacó la importancia de «expresar las emociones», al contrario de lo que hace la madre del protagonista de la película, que oculta sus sentimientos, se muestra arisca con su hijo y elude darle ningún tipo de afecto.
«La película demuestra que es importante trabajar las emociones, pues aparte de dar medicación a los pacientes, también hay que dar relevancia a las emociones», señaló David Riera.
Aunque Riera admitió que una sensación excesiva de duelo puede llevar a problemas mentales, afirmó que esta es una reacción «normal». En el caso de la película, «lo que le sucedía al protagonista es que no había resuelto bien el duelo», manifestó.
La coordinadora de los pisos tutelados del Consell, Nieves Bonet, incidió en lo negativas que son las «relaciones superficiales» dentro de una familia como la del filme, pues el hijo atormentado se pasa el tiempo haciendo actividades que no le resultan beneficiosas, como jugar al golf o natación.
«La persona no es nunca el problema»
El monitor del Centro de Día de Deforsam señaló que no es la persona, sino «el juego tóxico al que ésta a menudo se entrega» el centro del problema.