IBIZA | A. F. F.
Ayer se puso la primera piedra de la primera escoleta de Santa Gertrudis, cuyas obras comenzarán oficialmente el próximo lunes y que será de carácter público gracias al acuerdo alcanzado entre el Ayuntamiento de Santa Eulària y la conselleria de Educación. El alcalde Vicent Marí y la delegada de la conselleria, Marga Marí, presentes en el acto, explicaron que el centro estará terminado en ocho meses y tiene un coste de 591.000 euros.
La escoleta abrirá con 55 plazas para niños de 0 a 3 años en sus cuatro aulas, adecuadas para atender las necesidades de cada edad. Así, el aula de los niños de menos de un año (7 plazas) y la de hasta dos años (12 plazas) dispondrán de espacio para que duerman la siesta, cambiador de pañales y preparación de biberones. Las dos aulas dedicadas a los niños de dos a tres años (18 plazas) tendrá zona de juegos, como las demás, y un espacio para bañar a los niños y cambiarles los pañales. En total, la escoleta tendrá 610 metros cuadrados, aunque el proyecto prevé la posibilidad de ampliarla con una segunda fase que permitiría llegar a las 74 plazas.
De esta cantidad, el Ayuntamiento aporta 371.000 euros y el resto lo facilita Educación. La concejal de Asuntos Sociales, Anna Costa, recordó el compromiso electoral de poner en marcha ésta y otra escoleta en Sant Carles, las dos poblaciones del municipio que no tenían ninguna, «ni pública ni privada». Se ha optado por poner primero en marcha el nuevo centro de Santa Gertrudis «por el crecimiento que ha experimentado» este núcleo urbano, más acusado que en Peralta.
Marí, por su parte, explicó que este equipamiento forma parte del compromiso de legislatura del Govern de poner en marcha siete nuevas escoletes en la isla, lo que supondrá 370 plazas de 0 a 3 años más hasta 2011. Además de las dos previstas en el municipio de Santa Eulària, Educación participará en la construcción de otra escoleta en Vila, otras dos en Sant Josep, una en Sant Antoni y otra en Formentera.
En la mayoría de estos nuevos centros, es el Consell Insular quien ejecuta la obra, mientras Educación y cada Ayuntamiento aportan parte del presupuesto. En la prevista en Santa Gertrudis y una de las que se construirán en Sant Josep, el proyecto se ejecuta sin participación del Ejecutivo insular.
Sobre el proceso de homologación como centros educativos de las escoletes existentes, Marí aseguró que todas las públicas «han iniciado decididamente el proceso», igual que han hecho «un porcentaje muy alto de las privadas».