IBIZA | N. G. G.
Un total de diez personas serán juzgadas la próxima semana por la Sección Primera de la Audiencia Provincial acusadas todas ellas de presuntos delitos contra la salud pública. Entre los procesados están una madre y un hijo que presuntamente se dedicaban al tráfico de drogas en el barrio de Sa Penya y que, por estos hechos, se enfrentan a ocho años de prisión. Para el resto, las condenas solicitadas por la Fiscalía oscilan entre los tres años y medio y los cuatro años y medio de cárcel.
El martes se sentarán en el banquillo de los acusados M. G., M. M. y M. D., todos ellos hombres. El primero, para quien se piden cuatro años y medio de prisión, fue detenido el 20 de julio de 2006 en Sant Antoni con 20 pastillas de éxtasis que intentaba vender a dos turistas por 120 euros. El segundo, que afronta una pena de tres años y medio, fue sorprendido sobre las 16,55 horas del 8 de mayo de 2008 cuando entregaba1,7 gramos de cocaína a otro hombre en la avenida Doctor Fleming de Sant Antoni. El tercero, por su parte, supuestamente se escondió en el cinturón y después tiró al suelo varias bolsitas con 49,7 gramos de cocaína y 200 pastillas de éxtasis cuando iba en moto y se cruzó con una patrulla policial. Para él, el representante del Ministerio Público pide cuatro años y medio de prisión.
Al día siguiente, se celebrarán cuatro juicios por tráfico de drogas. En uno de ellos serán juzgados P. A. G. F. y P. A. P. S., quienes el 12 de junio de 2006 fueron vistos cuando intentaban «contactar» con varios clientes de una discoteca para venderles supuestamente drogas. Tras cachearles y registrar su vehículo, los agentes se incautaron de 103 pastillas de éxtasis y 29,25 gramos de anfetamina. Por estos hechos, la Fiscalía pide para ellos sendas condenas de cuatro años y medio de prisión y multas de 3.590 euros.
Los otros juicios serán contra G. A. F., detenido en Sant Antoni con ocho pastillas de éxtasis, cinco de las cuales intentaba vender a cambio de 20 euros; J. M. R. D., arrestado frente a un local de Sant Antoni cuando entregaba a otra persona dos bolsitas blancas con cristal y que además llevaba encima otras dos bolsas más de la misma sustancia, todo ello con un peso de 2,1 gramos; C. E. G., localizado en la calle Vara de Rey de Sant Antoni ofreciendo cinco bolsitas de cocaína (3,4 gramos) y 100 pastillas de éxtasis. Todos ellos se enfrentan a penas de entre cuatro y cuatro años y medio de cárcel.
Por último, el viernes serán juzgados la madre y el hijo dedicados supuestamente a la distribución de droga en Sa Penya, ambos miembros del conocido como ´Clan del Perriqui´. Según el escrito de acusación provisional de la Fiscalía, fruto de las investigaciones de la Policía Judicial de Ibiza se determinó que numerosas personas adictas a las drogas acudían a un domicilio situado en la calle Travesía del citado barrio para adquirir estupefacientes.
Sobre las 8,25 horas del pasado 26 de marzo, los agentes entraron al domicilio y encontraron allí a A. R. M., condenada anteriormente por tráfico de drogas, que tenía en su poder 80 envoltorios con 5,6 gramos de heroína, y otros 77 envoltorios con 6,4 gramos de cocaína, así como 1.315 euros en divididos en billetes pequeños y obtenidos de la presunta venta de drogas.
Durante la entrada y registro de la vivienda, el otro procesado, J. M. R. M., también con antecedentes penales, fue sorprendido cuando tiraba a la calle desde el balcón de su vivienda –ante el temor de que fueran a registrarle a continuación– una bolsa con 51 envoltorios con 3,3 gramos de heroína, 23 envoltorios con 1,4 gramos de cocaína y una bolsa con 4,7 gramos de la misma sustancia.