IBIZA | ALBERTO FERRER
Falta algo más de una semana para el inicio de la World Travel Market de Londres y la consellera de Turismo, Pepa Marí, asegura que se llega a la cita con un panorama más claro que hace doce meses. Si entonces todavía no se sabía lo profunda que iba a ser la actual crisis, este verano ha servido para saber que, a pesar de la situación económica, «la gente quiere visitar Ibiza».
Marí dice que «aún es pronto» para conocer cómo evolucionará el mercado británico de cara a la próxima campaña, tras el descenso que ha experimentado este mercado en 2009. De todos modos, la consellera considera que se ha salido de la situación de incertidumbre que generó al principio la crisis.
«Esta temporada no se sabía cómo sería, cuál sería el fondo. Los mayoristas pedían descuentos porque no llegaban las reservas y los hoteleros no sabían qué hacer ni qué esperar», considera Marí.
En cambio, después de como ha evolucionado la pasada campaña, los establecimientos turísticos «ya saben a qué atenerse», porque a pesar de que se ha producido un descenso en el número de visitantes a la isla, la consellera considera que «el mercado ha aguantado. Ibiza atrae. La marca es una fuerza que tenemos», aseveró.
Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística confirman las previsiones que hizo la consellera hace unos días, cuando dijo que la caída de turistas se situaría entre el cinco y el siete por ciento (finalmente fue de siete puntos según el INE). Marí admite que no es un balance de temporada positivo, aunque recuerda que «la media del Estado ha sido de un 10 por ciento de descenso, y algunos destinos han bajado todavía más». Además, «la situación económica de la mayoría de empresas hoteleras les permite aguantar y plantearse las mejoras que necesita el destino turístico», reflexionó la consellera.