IBIZA | E. RODRÍGUEZ
El pleno del Consell de Ibiza aprobó ayer por unanimidad una propuesta del PP por la que la institución insta al Gobierno a que cumpla la proposición no de ley aprobada en el Congreso de los Diputados en marzo de 2006 en la que se acordó que el Ministerio de Medio Ambiente compraría los terrenos de ses Feixes de Vila, entre otras fincas de Balears. El equipo de gobierno también se mostró favorable a la aprobación del segundo punto de la propuesta del PP por el cual la institución reivindicará ante el Estado que, dentro de su programa de adquisición de fincas, en el que marcó Balears como «objetivo prioritario», se adquiera un terreno en la zona litoral en cada municipio de la isla.
El conseller de Política Territorial, Miquel Ramon, reconoció que el compromiso del Gobierno no se ha cumplido, pero resaltó que, en el caso de ses Feixes, no se podía hacer hasta hace poco, ya que el Ministerio de Medio Ambiente sólo compra terrenos rústicos. «Aunque efectivamente no fuera un suelo urbano estaba calificado como tal en el Plan General de Ordenación Urbana de Vila», explicó el conseller, que recordó que en la nueva versión del planeamiento urbanístico estos terrenos han sido desclasificados. Ramon lamentó que Ibiza sea la única isla en la que ni el Ministerio de Medio Ambiente ni el Govern balear han comprado «un solo metro cuadrado» de terreno, salvo una finca en es Amunts en esta legislatura.
El conseller del PP Vicent Serra admitió que inicialmente su partido tenía «otro planteamiento» con ses Feixes, pero que ahora al menos pide que se produzca «un cierto acuerdo con los propietarios» en la operación de compra. De hecho, Serra recordó que la Unión Europea tiene un plan de adquisición de terrenos dentro de la Directiva Hábitat en el que se señala que estas transacciones se deben realizar con «el máximo acuerdo con los propietarios».
Serra aprovechó el debate de esta propuesta para reprochar al equipo de gobierno que el Ministerio de Medio Ambiente haya comprado una superficie de 2,5 millones de metros cuadrados de seis fincas militares en Murcia por 8,5 millones de euros (3,3 euros por metro cuadrado), cuando las instalaciones de sa Coma, con un área de 560.000 metros cuadrados, se han adquirido por casi 30 millones de euros (53 euros por metro cuadrado). «Esta diferencia nos ha abierto un interrogante en el que ya iremos profundizando», dijo el representante del PP. El conseller de Política Territorial resolvió el interrogante de inmediato al explicar que el Ministerio de Medio Ambiente sólo compra suelo rústico y que las instalaciones de sa Coma están calificadas como suelo urbano, con un coste superior por tanto al de las fincas de Murcia. «La comparación no tiene ni pies ni cabeza», dijo.
El presidente, Xico Tarrés, también intervino para reprochar a Vicent Serra que tratara de «confundir a posta» a los ciudadanos al comparar la compra de terrenos rústicos con urbanos. «No puede ser que no lo entienda», dijo Tarrés, que recordó una vez más que sa Coma se ha comprado por 10 millones de euros menos de la tasación que hizo el Ministerio de Defensa, aparte de incluir en la operación los terrenos del polvorín de Santa Gertrudis y otra finca de la antigua Comandancia Militar.