IBIZA | A. P.
Alrededor de medio centenar de empleados del hotel Torre del Mar en es Viver se concentraron ayer ante el establecimiento para protestar por el despido de seis trabajadores fijos discontinuos coincidiendo con el cierre del centro laboral por fin de temporada. Precisamente, este hotel, que tiene 89 trabajadores, fue uno de los primeros en abandonar la actividad por falta de clientes debido a la crisis, según fuentes de la patronal, y cerró durante el primer fin de semana del mes.
«Estamos dolidos y molestos por las medidas adoptadas por la dirección del hotel que han acabado con el despido de seis personas de edades de entre 45 y 60 años y con más de treinta años dedicados a la empresa cada uno de ellos», explicó José Pedrido, que actuó como portavoz del comité de empresa.
La empresa ofreció a los despedidos una indemnización de 20 días por año trabajado, amparándose en la crisis económica. «Hemos pedido la celebración de dos congresos de UGT en el hotel y nos dijeron que no. Creo que estas jornadas hubieran reportado dinero al establecimiento, por lo que nos extraña que ahora argumenten causas económicas para despedir a estos trabajadores, con fecha 20 de octubre», señala Pedrido.
Este portavoz aseguró que se trata de un despido definitivo y que el hotel no les volverá a llamar el próximo año, tal como sucede con los fijos discontinuos que reciben una notificación para incorporarse el próximo año cuando abran los hoteles. «Es lamentable que la empresa no se haya dirigido a nosotros en ningún momento para consultarnos la intención de despedir a seis trabajadores», remarcó el portavoz del comité de empresa. El hotel despidió a otros seis trabajadores, pero entonces la indemnización fue de 45 días por año, por lo que no se produjo una protesta similar a la de ayer, aunque Pedrido lamenta que se engrose así la lista del paro. «La ley hace que estén conformes, pero todos preferimos seguir trabajando», remarcó el portavoz.