IBIZA | A. F. F.
Una madre se enfrenta a una petición de condena del fiscal de seis meses de arresto por desacato a la autoridad al haber incumplido, presuntamente, el régimen de visitas de su hija con ex suegra. La acusación privada que ejerce la abuela reclama, además, seis meses de multa a razón de seis euros diarios.
Según quedó acreditado en la vista, la abuela no pudo ver a su nieta desde noviembre del 2006 a febrero del 2007, a pesar de que una orden judicial establecía un régimen de visitas con la abuela. La acusada llevaba a su hija, de dos años por aquel entonces, unas horas a la semana a casa de su ex suegra y asegura que dejó de cumplir el regimen de visitas por prescripción facultativa, ya que el pediatra de la niña le diagnosticó varias enfermedades, como faringitis y amigdalitis, para las que recomendó reposo a la paciente.
Precisamente, la pediatra no compareció ayer en la vista oral, que se suspendió a petición de la defensa. Antes, prestó declaración una de las dos forenses que sostienen en sus informes que las dolencias de la niña no eran de suficiente gravedad como para que no pudiera estar con su abuela. Una psicóloga que evaluó a esta mujer le diagnosticó ansiedad y depresión por no poder ver a su única nieta.
La segunda forense judicial, que no se encontraba en la isla, será citada también en la próxima reanudación del juicio, aunque en un primer momento se planteó renunciar a su testimonio por considerar que no ha sido rebatido en sus conclusiones.